MORELLA

Esta histórica ciudad, como indica su título recibido en 1878, es uno de los lugares imprescindibles de la provincia de Castellón y desde que vivo aquí han sido varias las veces que he ido con amigos o familiares que me han visitado. Morella tuvo su apogeo en la época medieval y ha sido siempre un importante cruce de caminos, por el que pasaron personajes tan importantes como el Cid Campeador, por citar alguno. Hoy en día apenas llega a los 3.000 habitantes pero mantiene intacto su esplendor de épocas pasadas en sus monumentos, con sus impresionantes murallas rodeando la parte antigua y su castillo encaramado a un peñón dominando toda la comarca de Els Ports, donde se encuentra (al noroeste de la provincia), como referencias principales.

Localización de Morella en la provincia
Localización de Morella («click» para agrandar)

Itinerario: por la CV-10 y N-332, recorriendo unos 100 kms desde Castellón.

Transporte: en coche particular.

Alojamiento: lo reservamos casi la noche antes, siendo en las habitaciones L`Espigoladora (enlace general al no aparecer ya), en la calle Zaporta, número 15. Estaba todo impecable y muy limpio, dándonos a elegir al llegar entre dos habitaciones que compartían un agradable salón y el baño, quedándonos en la que estaba en la parte alta subiendo unas escaleras. El precio por la doble fue de 50 € y contaba con wifi, calefacción, secador en el baño y toallas, además el desayuno estaba incluido (¡y menudo desayuno!), y nos dieron una invitación de un par de cervezas para el bar “La Nevera” al que fuimos a cenar más tarde.

Para este viaje de dos días fui con Miriam en diciembre, sabiendo que, aunque puede hacer mucho frío e incluso nevar, el tiempo sería soleado según el pronóstico. Sin nada más que añadir, os doy la opción de retroceder en el tiempo a través de las calles de una ciudad que merece la pena visitar 😉 .


DÍA 1- CASCO ANTIGUO CON LA PUERTA DE SAN MIGUEL

Salimos de Castellón a media mañana por la carretera CV-10 hacia el norte, para quien no la conozca esta carretera es muy cómoda y tiene poco tráfico, siendo una gran alternativa a la autopista AP-7, continuando hasta la población de Sant Mateu, donde se enlaza con la N-232 que pasa por Morella (va de Vinarós a Zaragoza y sigue a La Rioja), en total como he comentado unos 100 kms.

Puerta de San Miguel
Puerta de San Miguel

Poco antes de llegar hay que subir las curvas del puerto del Querol, hasta que se observa la preciosa estampa de la ciudad, dominada por el castillo en lo alto, la cual invita a detenerse ya sea para hacer fotos o simplemente disfrutar de la panorámica. Hacer constar que en breve se abrirá un nuevo tramo de la N-232 que quitará buena parte de las curvas y ahorrará tiempo también. Aparqué sin problemas, por ser diciembre, cerca de la puerta de San Miguel, pero fuera del casco urbano (dentro sólo los residentes pueden pasar), yendo a continuación a la oficina de turismo que está convenientemente ubicada nada más cruzar la mencionada puerta, que dicho sea de paso se encuentra en perfecto estado.

Nos atendieron estupendamente, pudimos coger un plano y nos comentaron la posibilidad de comprar la entrada combinada como mejor opción, costaba 8 € por persona y daba derecho a visitar la puerta de San Miguel (por separado costaba 3,50 €), el museo de dinosaurios (2 €), la basílica arciprestal (2,50 €) y el castillo (3,50 €), así que como veis salía rentable y si se quiere ver todos estos sitios es ideal. Paseamos por las calles principales del casco antiguo dentro del recinto amurallado, como la calle Blasco de Alagón con sus encantadores soportales llenos de bares, restaurantes y tiendas de productos típicos de la zona como embutido o miel, realmente sólo faltaba un vestuario adecuado para imaginarse uno mismo varios siglos atrás. Llegamos hasta la plaza de Estudi en la que, según dicen, está el reloj de sol más grande de Europa, además de tener muy buenas vistas de los alrededores, regresando después a la calle central a comer de tapas en uno de los bares.

A las 4 de la tarde abrían de nuevo los accesos para subir a la puerta de San Miguel (utilizando ya nuestra entrada combinada), que sin duda es la más importante y la mejor conservada (data del siglo XIV) con su base octogonal, teniendo la posibilidad de subir y andar por un sector de la muralla, comprobando como en efecto es un magnífico punto de observación. Nuestra siguiente parada fue el pequeño, pero muy interesante museo de dinosaurios que está justo al lado de la citada puerta y que ofrece la posibilidad de contemplar muchos de los restos fósiles de estos prehistóricos animales que, por lo visto, a tenor de la multitud de restos encontrados, anduvieron por la comarca, destacando de manera especial al Iguanodon.

Panorámica de la plaza de Estudi, con el reloj de sol
Panorámica de la plaza de Estudi, con el reloj de sol
Plaza iluminada al anochecer
Plaza iluminada al anochecer
Cena en "La Nevera"
Cena en «La Nevera»

Tocaba localizar y dejar las cosas en el alojamiento ya descrito, saliendo bien abrigados al anochecer buscando el sitio recomendado para cenar, teniendo que cruzar la muralla por una pequeña puerta que hay junto a centro de salud, observando el encanto que la iluminación daba a las calles, plazas y por supuesto al castillo. Ciertamente si la habitación nos agradó, el bar “La Nevera” (que está en el Pº Alameda s/n) no se quedó atrás, siendo un lugar estupendo con un buen ambiente, donde además de comer se puede comprar un cuadro o leer, cenamos humus, pinchos morunos y para nuestra sorpresa papas arrugadas como las de Canarias por 11 € los dos (más las invitaciones) y todo sentados junto a la chimenea, yendo al acabar a descansar en mitad de un frío intenso.


DÍA 2- BASÍLICA ARCIPRESTAL Y ASCENSO AL CASTILLO

¡Espectacular!
¡Espectacular!

Como he comentado el desayuno fue una pasada y siempre dicen que vale más una imagen que mil palabras, así que ahí tenéis la foto que lo resume. Recogimos las cosas y las llevamos al coche antes de ponernos en marcha, para visitar los dos puntos fuertes que nos faltaban (y estaban incluidos en la entrada combinada), comenzando por la Basílica Arciprestal de Santa María (de los siglos XIII-XV) y su puerta de los Apóstoles, dentro destacaba especialmente el impresionante retablo del altar principal con sus innumerables detalles de pintura y escultura, así como la exposición del museo arciprestal que también entraba en el ticket.

Seguimos subiendo por la calle Hospital hasta llegar al Convento de San Francisco, que hace de acceso al recinto del castillo, pudiendo pasear por el claustro y una sala usada para conciertos antes de iniciar el ascenso al segundo, que originariamente es del siglo XIII con reformas posteriores, pasando por sus tres niveles mientras curioseábamos por algunas de sus estancias arregladas como el Palacio del Gobernador, la prisión o el polvorín y otras no tanto como el aljibe, siempre con buenas vistas de fondo que alcanzan su cenit, como es lógico, en la plaza de Armas que es la parte más alta del castillo.

La ciudad a los pies de su castillo
La ciudad a los pies de su castillo

Desde allí teníamos acceso a la panorámica de las montañas del Maestrazgo que rodean la zona, permaneciendo hasta que quisimos, o mejor dicho, hasta que el frío, ayudado porque el día se estaba nublando, nos apretó demasiado. Bajamos y nos tomamos una infusión para entrar en calor, acercándonos poco a poco al coche pasando por algunas tiendas y regresando a Castellón hacia las 4 de la tarde, con la sensación de que muy cerca de casa también tenemos auténticos tesoros y Morella, sin duda, es un claro ejemplo 😀 .    

2 comentarios sobre “MORELLA

  1. Me gustaría saber si el castillo de Morella tiene permitido el acceso a los animales. Queremos hacer una escapada pero NO sin nuestra perra. Un saludo.

    Me gusta

  2. Hola Idoia!! pues la verdad es que ahí me pillas, yo quiero pensar que sí viendo cómo es el sitio, pero en cualquier caso lo mejor será llamar a la oficina de turismo para consultarlo, éste es el teléfono que he encontrado en internet 964 17 30 32, un saludo!!!

    Me gusta

Deja un comentario