
Gracias a una experiencia profesional de unos meses pude descubrir este país y tener la oportunidad de vivir en África, con todo lo que ello supone en cuanto a aprendizaje (principalmente). Y es que vivir ya un tiempo es muy diferente a un viaje de una semana, ya implica más conocimiento de las costumbres locales, de su forma de ser y una involucración mayor también, confirmando algo que ya intuía: «pobreza no es igual a tristeza», de hecho a veces se aproxima más a lo contrario y por eso se puede aprender una gran lección de los senegaleses, que quizás ni necesitamos tantas cosas para ser felices o estar bien como nos hacen creer ni nuestros problemas, en muchas ocasiones, son tan grandes e insuperables como pensamos.
Dicho esto Senegal es uno de los países más estables de la zona y mejor situados económicamente, pues recibe inmigración de los países de alrededor y aunque se ve (entre algunos coches y zonas residenciales) que dinero hay, desde luego que está muy mal repartido (como en toda África) y la pobreza es abundante. Como datos generales cuenta con unos 12,5 millones de habitantes y aunque hay cristianos y animistas es de mayoría claramente musulmana. El clima es tropical con temperaturas suaves y una estación de lluvias muy marcada (de julio a septiembre) y la gente es amable en general, aunque muy pesados cuando hablamos de vender cosas (paciencia como mejor remedio). El francés es el idioma oficial junto con las propias lenguas africanas de cada etnia, como el wolof que es la mayoritaria. También encontraréis a gente que habla inglés y español, pues Dakar entera es un mercado ambulante y la gente se espabila rápido. Vamos ya a ver datos más prácticos.
Requisitos de entrada, moneda y recomendaciones de viaje: reseñar que no es necesario un visado si se es español para estancias de hasta 90 días, con el pasaporte en vigor basta y que la moneda del país es el Franco CFA (1€=655,957 CFA, tipo de cambio fijo. Tanto en el aeropuerto como en la ciudad hay casas de cambio), una especie de euro en los países del África occidental que fueron colonia francesa.
En cuanto a las recomendaciones de viaje (enlace Ministerio español Exteriores) hacer constar que son necesarias y recomendables varias vacunas como la fiebre amarilla (consultar Sanidad Exterior con tiempo suficiente), que es una zona de riesgo de malaria y los consejos higiénicos de sentido común como no beber agua del grifo. Así mismo un seguro de viaje es indispensable.
Itinerario: juntaré las excursiones que pudimos hacer, todas ellas por la costa (el que vaya a conducir necesitará el carné internacional que expide Tráfico en España), añadiendo unos tres días para Dakar (donde resumo lo que a mi juicio puede ser lo mejor), lo que dan un total de 10 días sin contar los vuelos (ver mapa).
Transporte: la puerta de entrada es Dakar, su capital, que cuenta con vuelos directos a Madrid y Barcelona (Iberia y Vueling respectivamente) y cuyo precio más habitual ronda los 400-500 € i/v, pudiendo encontrarlo más caro o barato según ofertas y tiempo con el que se busque. Para moverse por el país usamos vehículos que nos prestaron, por lo que habría que consultar precios de alquileres, en cuanto al transporte público siempre puede ir sobrecargado, pero en Dakar al menos los usamos, así como los omnipresentes taxis, cuyos precios de referencia se muestran en el día 1.
Alojamiento: en cuanto al alojamiento aquí iré describiendo el de las excursiones que hicimos y en Dakar, donde ya lo teníamos resuelto, hay hoteles de todas las categorías y no son baratos, la verdad, aquí dejo un enlace de booking.
Lo mismo es aplicable a los restaurantes, diferentes niveles y precios donde se pueden probar los platos típicos de aquí, e incluso opciones callejeras para valientes (en mi caso me atreví con alguna y sin contratiempos 🙂 ).
Pues sin más distracción os invito a dar una vueltecita de 10 días por Senegal a través de los 3 capítulos en los que se divide el relato, ¡espero que os guste!






