NOR-4, FIORDO DE LOS SUEÑOS Y GEIRANGER

DÍA 10- 27/06/10 CRUZAMOS EL FIORDO DE LOS SUEÑOS

Camino al ferry

Para este día teníamos 140 kms hasta Gudvangen, punto de partida de la línea turística de ferry a Kaupanger, y que cruza el fiordo de los sueños (Sognefjorden). Para ello salimos de Bergen, con una ligera lluvia, por la ctra. E-16, girando a la derecha a la altura de Ǻsane, para continuar hasta Voss (ya está señalizado a la salida de Bergen y sigue siendo la E-16) y seguir hasta Gudvangen, un pequeño pueblo que está al final (o al principio según se mire) de una estribación del fiordo (Nærøyfjord). El camino hasta aquí es bonito, notándose en cada rincón el carácter nórdico de cuidado del medio ambiente, todo impecable y rutas de carril bici de centenares de kilómetros.

Inicio del ferry

Ya en Gudvangen comimos y vimos la tiendecilla que hay mientras esperábamos el ferry, y es que esta línea, operada por Fjord1, cuenta con 4 ó 5 trayectos diarios y tarda más de dos horas costándonos 640 NOK=88 € coche y conductor más otro adulto (250 NOK=34 €) sumando unos 122 €. Ciertamente el presupuesto del día se nos fue, pero el viaje lo merece, y eso que nos llovió y todo, pero teniendo en cuenta que es el clima habitual en Noruega no nos podíamos quejar, además el fiordo cubierto con algo de niebla y lloviendo también tiene su encanto. De cualquier manera se puede rodear el fiordo por carretera (túnel de Aurland a Lœrdalsøyri) o coger un ferry mucho más corto (Vangsnes-Hella) siguiendo la ctra. 13 en vez de ir a Gudvangen, todo ello como alternativas para cruzar el fiordo de los sueños.

Bajo la lluvia
Paisaje de ensueño

Tras este impresionante recorrido por los fiordos Nærøyfjord y Sognefjorden, que son Patrimonio de la Humanidad y están flanqueados por montañas de 1.800 metros de altura,  desembarcamos en Kaupanger para seguir por la carretera 5 hasta Sogndal, siguiendo y pasando las estribaciones del glaciar Jostedalsbreen (el más grande de la Europa continental, superado por uno islandés), concretamente de la estribación del Bøyabreen, donde paramos y pudimos comprobar como va en regresión, al igual que casi todos los glaciares, ya sea por el cambio climático  u otras razones. También pasamos junto al fiordo Fjœrland, con impresionantes vistas que junto al tiempo que reinaba nos dieron buenas fotos. Después seguimos por la 5 hasta Skel, donde se enlaza con la E-39 hasta Byrkjelo y se continúa hasta Sandane (95 kms desde Kaupanger), donde según nuestro mapa de albergues había uno. La verdad nos costó encontrarlo, pese a preguntar y todo a unos polacos que no hablaban inglés, y aunque tampoco llevábamos nada reservado no tuvimos problemas, pues es muy grande y no había mucha gente.

Vista del glaciar Boyabreen

El albergue de Sandane (zona Vereide, sin calle, ya no pertenece a Hostelling International), nos costó 300 NOK=41,24 € los dos en una habitación con al menos 10 camas (a descontar el 10% de descuento de socio), eso sí, con su cocina común, un ordenador con internet (donde reservamos para el día siguiente en Hellesylt), zonas comunes, sin desayuno y posibilidad de alquilar bicis, la zona es realmente tranquila y bonita, aunque está un poco perdido en medio de semejante naturaleza (con las ventajas e inconvenientes que tiene). Cenamos allí tranquilamente formando un curioso grupo de gente entre la chica que lleva el albergue, Marianne (muy simpática), un alemán que se había venido sin su mujer y el grupo de polacos al que preguntamos cómo llegar mientras veíamos el España-Chile del mundial de fútbol.

Vista del fiordo Fjoerland

DÍA 11- 28/06/10 DE SENDERISMO POR EL GLACIAR BRIKSDALSBREEN

Desayunamos en una terraza con vistas al fiordo y al campo en general, muy agradable desde luego. Ya en ruta tomamos la ctra. E-39 para Byrkjelo y enlazar con la ctra. 60 a Olden (hasta aquí 50 kms), carretera que bordea en buena parte el fiordo Innvikfjorden con buenas vistas, y ya en Olden nos desviamos al glaciar Briksdalsbreen por una pequeña carretera recorriendo 20 kms hasta el parking, que cuesta 50 NOK=6,87 € para todo el día. Desde allí se puede pasar por una tienda e ir viendo los paneles informativos mientras se sube para ver la lengua del glaciar.

Lagos cercanos a Olden

El camino es en subida pero no es muy duro y a un ritmo normal se puede tardar entre 45 minutos y 1 hora (la ida, claro, también se puede contratar una especie de taxi eléctrico para ahorrarse la subida). Una vez arriba vimos el lago con los hielos que el glaciar va soltando, y comprobamos, viendo las fotos de otros años, como va en regresión continua, por lo que hay que tener en cuenta que estas fotos son del 2010. El día era muy bueno y pudimos disfrutar del panorama tanto en el glaciar, con el intensísimo tono azul del hielo difícil de igualar, como en el camino junto a las aguas que van bajando, formando luego varios lagos de camino a Olden. A la vuelta dimos el ticket del parking a unos alemanes que llegaban y nos lo agradecieron, pues a nosotros ya no nos era útil, y paramos a comer junto al lago Oldevatnet a medio camino del glaciar a Olden y junto a un camping con fantásticas vistas.

Pueblo de Hellesylt

Seguidamente continuamos desde Olden por la ctra. 60 hasta Hellesylt, de la que nos separaban 65 kms, rodeando el fiordo en primer lugar hasta llegar a Stryn, luego por la izquierda hasta la salida a Hornidal (sigue siendo la ctra. 60) y ya al final Hellesylt. En esta pequeña población, punto de partida del otro ferry turístico a Geiranger (que haríamos al día siguiente) estaba el albergue (ya no es de Hostelling International) indicado, por lo que lo encontramos con relativa facilidad (no tiene dirección con calle), alojándonos en una habitación mixta de 4 camas, pagando 480 NOK=65,95 € la noche los dos (una cama algo más de 32 €). Cuenta con cocina bien equipada, desayuno buffet incluido muy bueno, internet, zonas comunes, bien en general. Nos dimos un paseo por el tranquilo pueblo en el que apenas vimos gente, con vistas al final del fiordo y alguna cascada de ríos que desembocan en el propio fiordo, para luego hacernos la cena en el albergue compartiendo inquietudes con los demás viajeros.


DÍA 12- 29/06/10 FIORDO DE GEIRANGER, MIRADOR DE DALSNIBBA Y CAMINO DE REGRESO A OSLO

Camino de Geiranger
Buen día en el fiordo

Iniciamos el día en los accesos al ferry, que como hemos dicho es otra ruta turística operada por Fjord1, con unos 7 trayectos diarios en verano de algo más de 1 hora de duración, que nos costó 290 NOK=39,85 € por coche y conductor más 140 NOK=19,24 € por otro adulto (casi 60 € en total). Este fiordo es también Patrimonio de la Humanidad y el trayecto es una pasada entre altas montañas, y aunque es estrecho pasan cruceros, pero hay que saber que en los fiordos la profundidad puede alcanzar varios centenares de metros. Además el día era perfecto, por lo que pudimos disfrutar a tope del viaje mientras iban explicando cosas en inglés e íbamos pasando por algunas granjas abandonadas de difícil acceso, cascadas varias como la de “las siete hermanas” o “el velo nupcial”, formaciones rocosas, en fin toda una maravilla.

Panorámica de Geiranger

Ya en Geiranger paseamos por el animado muelle, pues un crucero acababa de atracar, y pusimos rumbo a Grotli por la ctra. 63 ascendiendo con curvas de horquilla en una calzada estrecha, para una vez subido el puerto llegar hasta el mirador de Dalsnibba, a 1.500 metros de altitud, cogiendo un desvío a la izquierda y pagando el peaje de 100 NOK=13,74 €. Después unas curvas pegados a las nieves de verano y llegamos al mirador, que desde luego merece la pena con la vista de todo el fiordo Geiranger desde lo alto. Al bajar nos dimos una vuelta por el lago Djupvatnet, casi congelado, que nos ofreció una bonita estampa. Como habíamos madrugado nos dio tiempo a llegar a Lom, siguiendo la ctra. 63 que enlaza con la ctra. 15.

Lago Djupvatnet
Otra vista

De Geiranger a Lom recorrimos unos 100 kms. En Lom comimos tranquilamente de nuestras provisiones y visitamos su interesante iglesia de madera del siglo XII, no tan importante como la de Heddal, pero igualmente llamativa y bien conservada. Para este día no teníamos alojamiento y la idea era irse acercando a Oslo y Moss, desde donde volaríamos a España al día siguiente, así que decidiríamos sobre la marcha. Desde Lom recorrimos un poco de la pintoresca carretera 55, casi hasta el pueblo de Bøverdal, para regresar, tras parar en un mirador, hasta la ctra. 15 hasta Otta, donde se enlaza con la carretera E-6 que va desde Oslo hasta casi el Cabo Norte. Despacio fuimos avanzando, pegados siempre a ríos y lagos, parando incluso a echarnos una siesta, hasta llegar a Lillehammer (pasando antes por pueblos como Ringebu), donde pudimos observar el trampolín de esquí, pues esta ciudad fue sede de las olimpiadas de invierno de 1994.

Vista desde el mirador

Después, con el sol bajando ya pasamos Hamar, Gandermoen (donde está el aeropuerto) y Oslo, siempre siguiendo la E-6. Ya que todavía no eran las 21 horas decidimos seguir hasta Moss, donde había un albergue, desde Lom a Moss recorrimos unos 360 kms. Una vez en Moss al final nos buscamos una playa cercana, donde cenamos, y como no hay dos sin tres decidimos hacer otra noche en el coche.


DÍA 13- 30/06/10 PASEO MATUTINO POR MOSS Y VUELO A MADRID

Iglesia de Lom y alrededores (día 12)

Amanecimos apartados en una playa de Moss con nuestro Peugeot 107, dando un paseo por la ciudad de Moss, que con diferencia fue la más fea de las que visitamos en Noruega, para luego dejar el coche antes de las 14 horas en Hertz. Tras comer fuimos al aeropuerto en taxi, que nos costó lo mismo que a la ida 135 NOK=18 €, para coger nuestro vuelo de Ryanair con destino a Madrid y que ponía fin a nuestra aventura nórdica, con la idea de haber disfrutado de unos paisajes y una naturaleza envidiables, así como ciudades y pueblos impolutos y muy cuidados por sus educados habitantes.

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