
DÍA 3- 20/06/10 VOLAMOS A LATITUDES ÁRTICAS
Tras pasar en Oslo la mañana y ya en el aeropuerto nos tocó esperar un poco hasta que nuestro vuelo de la compañía SAS despegó, llegando a Tromsø en dos horas, el precio 90 € cada uno (la web puede verse en español y pagar en euros). El aeropuerto de Tromsø es pequeño y está a 5 kms del centro con dos opciones para llegar, la primera un autobús directo (que cogimos por desconocimiento) a 60 NOK=8 €, que tarda unos 10 minutos (compañía Flybussen) y con mayor frecuencia y la segunda las líneas urbanas 40 y 42 que tardan 25 minutos y cuestan 28 NOK=3,73 €. La parada está justo saliendo de la terminal.
En cuanto al alojamiento al buscar tarde no tuvimos muchas opciones y el albergue estaba completo, quedándonos en el hotel Thon en pleno centro, en la calle Grønnegata 50 muy cerca de las paradas de los autobuses en la calle Fredrik Langes. El hotel es de 3 estrellas, está impecable y la habitación también con su baño y desayuno incluido y precio noruego claro, 980 NOK=130 € la noche en habitación doble reservada en booking. Tendríamos que compensarlo al día siguiente, y ya para acabar el día cena en una hamburguesería y paseo “nocturno” por el centro, pues a la una de la madrugada y debido a la latitud de Tromsø (69º Norte) era de día.
DÍA 4- 21/06/10 DÍA MÁS LARGO DEL AÑO EN EL MÍTICO CABO NORTE
Tromsø es una de las ciudades más boreales del mundo (por encima del círculo polar Ártico) y cuenta con unos 65.000 habitantes, con un centro pegado al fiordo muy recogido y con la Catedral del ártico y el puente Sandnessun como puntos destacados. Nos levantamos temprano, desayunamos y recogimos nuestro primer coche de alquiler para la excursión a Cabo Norte, en principio era el más económico pero como no tenían nos dieron un Toyota Avensis por lo que salimos ganando, con GPS y todo, el precio 120 € en Avis para dos días, además la oficina estaba muy cerca del hotel.
Nos separaban unos 660 kms por carreteras en bastante buen estado hasta Cabo Norte de ida y otros tantos de vuelta al día siguiente, una locura sin duda, pero sarna con gusto no pica. Se pueden ahorrar unos 120 kms cogiendo dos ferrys en la zona de Lyngen, como hicimos a la vuelta. Tras un breve paseo por Tromsø partimos por la ctra. E-8 a Nordkjosbotn, donde enlazamos con la E-6 a Oteren y Alta, el paisaje, pese a que llovía, era impresionante con la carretera rodeando los fiordos como el de Lyngen, vegetación muy frondosa y cascadas de agua por todas partes, así que nos lo tomamos con calma. Pasamos otras poblaciones como Olderdalen (donde llega/sale el ferry de/a Lyngseidet, del que hablaremos después) y Alta, que está a mitad de camino a Cabo Norte, donde paramos a comprar en un supermercado y comimos. 10 kilómetros antes de llegar a Alta vimos un letrero que indicaba el museo del Tirpitz (buque alemán de la II Guerra Mundial y que dejamos para la vuelta). Importante saber que las compañías SAS y Norwegian vuelan desde Oslo hasta el aeropuerto de Alta por lo que a la hora de visitar Cabo Norte puede ser rentable, nosotros elegimos Tromsø por el precio que nos salía mejor con diferencia
Continuamos por la E-6 (de Alta a Cabo Norte hay 250 kms) hacia Skaidi y Russenes, donde se coge el desvío para la E-69 dirección Repvåg y Cabo Norte (Nordkapp). Progresivamente mientras se avanza al norte la vegetación va reduciéndose hasta quedar en un manto verde y hierbas bajas, y se empiezan a ver muchos renos, a nosotros un grupo entero se nos cruzó por la carretera, y más de una vez paramos y nos acercamos un poco a verlos.
La E-69 discurre junto al Porsangenfjorden, con el agua tan tranquila que hacía de espejo y más renos, llegando al Nordkapptunnelen (túnel de más de 6 kms) que cruza el mar por el fondo para llegar a la isla Magerøya donde está Cabo Norte, y que impresiona pues se nota claramente que se desciende al fondo para luego subir. Al final está el puesto del peaje costando 145 NOK=19,40 € para un turismo y el conductor y 47 NOK=6,28 € por pasajero, así que pagamos en total 192 NOK=25,65 € (según decían a partir de Julio de 2012 será gratuito). Desde el principio de la isla a Cabo Norte hay unos 40 kms por la E-69, dejando a los 5 kms el pueblo de Honningsvåg a la derecha, el principal de la isla, con puerto (algunos cruceros y el famoso Hurtigruten que recorre la costa paran aquí) y aeropuerto (la compañía Widerøe, que pertenece a SAS, llega hasta aquí tras varios trasbordos), y después de un rato y unas curvas llegamos a Cabo Norte, hacia las 22:00, sin prisa pero sin pausa.
Cabo Norte está considerado como el punto más septentrional de Europa, aunque en realidad es el cabo paralelo de Knivskjellodden, y está por encima de los 71º Norte de latitud. Para acceder pagamos 195 NOK=26 € cada uno, no sé que cara debí poner que la chica del acceso nos recordó si teníamos carnet de estudiante o algo para hacernos descuento y todo (así que comentarlo si lo tenéis). Lo cierto es que ya estábamos allí, arriba del todo, ya sólo al final del acantilado el agua del océano Glacial Ártico. Comimos algo de nuestras provisiones en el parking y a ver el centro de visitantes, donde hay una tienda de souvenirs, un restaurante y una sala de exposiciones y vídeo, y ya a disfrutar de las vistas desde el monumento de la esfera terrestre con paralelos y meridianos el día más largo del año, donde el sol no se llega a poner, desciende hasta casi el horizonte para subir de nuevo, es el fenómeno conocido como “sol de medianoche” y característico de estas latitudes en verano (en invierno es noche y dominan las auroras boreales). Desgraciadamente el cielo cubierto nos impidió ver el fenómeno, e incluso llovió después, pero igualmente se notaba que era “de día”, así que paseamos también por los monumentos de “los niños del mundo”, una especie de monedas y comenzamos la vuelta a la una más o menos.

No teníamos alojamiento y pese a saber que hay un albergue en Honningsvåg decidimos dormir algo en el coche, recorrimos la isla de vuelta, pagamos el peaje de nuevo y finalmente paramos junto a la carretera en Repvåg, tras recorrer el pueblo siendo de día, sin ver a nadie, pues sus escasos habitantes dormían y con los renos pastando por mitad de todo el pueblo y casas particulares, nos recordó a la película “Soy Leyenda” de Will Smith. Montamos el “campamento” en el Toyota Avensis, con espacio de sobra, y a descansar de un día inolvidable y disfrutado al máximo, además si no dormimos en el maletero de un coche siendo jóvenes, ¿cuándo?
DÍA 5- 22/06/10 REGRESAMOS A TROMSØ
Nos despertamos a las 08:00 y desayunamos de nuestras provisiones, comenzando la vuelta por la E-69 hasta el cruce con la E-6 en Russenes, donde cogimos dirección a Alta, parando a repostar y asearnos en una gasolinera a 12 NOK=1,60 € el litro de gasolina (y eso que es un país productor de petróleo). Seguimos viaje y al pasar Alta paramos en el museo del Tirpitz, que como ya hemos dicho fue un barco alemán de la II Guerra Mundial hundido por los aliados en las cercanías de Tromsø. El museo es una pequeña casa y entrar cuesta 60 NOK=8 €, la verdad es que le dijimos al hombre que estaba en la entrada que era caro y que gracias pero nos marchábamos, y nos hizo un 2×1, así que se portó muy bien. El museo cuenta con fotos de la época, objetos del barco, cartas de los marineros, está muy bien y es curioso.
Continuamos por la E-6 (comimos por el camino como de costumbre) hasta llegar a Olderdalen, donde sale el ferry a Lyngseidet que cruza el fiordo Lyngen y que nos ahorró unos 120 kms en nuestro viaje a Tromsø. Después 20 kms por la ctra. 91 hasta Svensby y el otro ferry a Breivikeidet. Ambos los lleva la compañía Bjorklid, no duran mucho (el primero más) y nos costaron 120 NOK=16 € coche y conductor más 40 NOK=5,35 € por pasajero extra, en total 160 NOK=21,35 € el de Lyngseidet y el segundo 85 NOK=11,36 € coche y conductor y 30 NOK=4 € por pasajero, así que la suma da 115 NOK=15,36 €. Ya en Breivikeidet se sigue 20 kms por la ctra. 91, se enlaza con la E-8 dirección Tromsø y sólo 25 kms más hasta la ciudad.
Seguidamente dimos una vuelta viendo la Catedral Ártica y un poco el centro y buscamos el albergue de Tromsø (que ya no pertenece a Hostelling International pero sí en 2010 y no sabemos si sigue existiendo), en la calle Ǻsgårdbegen y a 188 NOK=25,20 € la cama en dormitorio no mixto, es decir, cada uno a su habitación, además baños compartidos, cocina común, desayuno incluido, suficiente desde luego. Tras hacernos la cena y conocer y charlar con nuestr@s compañer@s de habitación nos fuimos a descansar (el más curioso un japonés mayor que iba por ahí corriendo maratones, como el del sol de medianoche que se celebró en Tromsø la noche del día 21).










