
DÍA 16- 20/09/12 KANAZAWA Y SU JARDÍN KENROKU-EN
Salimos un poco más tarde al olvidarme el móvil en el albergue (por supuesto estaba allí, pues el nivel de delincuencia es muy bajo en Japón), subiendo al shinkansen hasta Shin-Osaka, donde llegamos a las 12:21 (1 h 40`de viaje desde Hiroshima), tras pasar Okayama, Himeji y Kobe. Allí compramos unas bandejas de comida ya preparada por 1200 ¥=11,81 € para los dos, que nos comimos en el tren a Kanazawa, un Thunderbird que tardaría algo más de dos horas y media.
Con el retraso llegamos algo tarde, consiguiendo un mapa en la oficina de turismo de la estación donde nos indicaron cómo llegar al albergue, que apenas está a 5 minutos desde la estación JR. Dejamos las cosas en nuestra habitación del Guesthouse Namaste y sin perder tiempo fuimos al punto fuerte de la ciudad, los jardines Kenroku-es. Para ello cogimos el Loop Bus de Kanazawa, que es una línea que une todos los puntos de interés de la ciudad, en la parada 1, junto a la estación JR (cuesta 200 ¥=1,97 €; si pasáis más tiempo puede interesar el pase de un día por 500 ¥=4,92 €) bajando en la 9, entre el castillo (300 ¥=2,95 € hasta las 16:30, no pasamos) y los jardines que también cuestan 300 ¥=2,95 € y abren hasta las 18 h. y están calificados como uno de los tres mejores de Japón.
Están impecables y pese a una lluvia muy débil que caía disfrutamos de la visita, que es muy recomendable, perdiéndonos por todos sus rincones. Después nos dirigimos andando al distrito de Higashi Chaya-gai famoso por las geishas, que queda al norte de la zona del castillo y los jardines (que están en el centro), en un cuarto de hora estábamos ya paseando por el barrio, iluminado pues había anochecido, pudiendo ver algunas geishas llegar e irse en taxi.
Regresamos al alojamiento (junto a la estación al noroeste del centro) en otro cuarto de hora, pasando por el mercado de Ōmichō, ya cerrado. De haber tenido más tiempo hubiéramos visto el distrito de los samuráis (Nagamachi, al oeste del castillo) donde se puede visitar alguna casa de la época. El Guesthouse Namaste lo reservamos en hostelworld pagando 5960 ¥=57,70 € por una habitación doble, con el baño y las duchas compartidas con secador, wifi, cocina completa común y bien situado cerca de la estación.
DÍA 17- 21/09/12 ACERCÁNDONOS A LOS ALPES JAPONESES EN TAKAYAMA
Madrugamos de lo lindo para coger el tren hasta Toyama, rodeando las montañas hacia el este, y de ahí a Takayama con el tren Hida que salía a las 8 de la mañana llegando en hora y media (más los 40`del primer trayecto).
Nuestra idea era pasar 2 días y hacer una excursión a Shirakawa-gō, un precioso pueblo que queda en el medio entre Kanazawa y Takayama en bus y del que hablaremos al día siguiente. El viaje del tren Hida fue mejorando conforme nos acercábamos a Takayama, paralelo a ríos y entre montañas.
El centro de esta pequeña población de 95.000 habitantes está muy recogido y se puede ir andando a todos lados, destacando una zona de templos, una serie de calles con tintes tradicionales y una aldea (llamada Hida no Sato) que recrea las construcciones típicas de Hida a modo de un pequeño parque temático (no fuimos pues en Shirakawa-gō veríamos estas construcciones en su entorno). Primero dejamos las cosas en el templo Zenkō-ji (check-in de 15 a 19 h.), donde se aceptan huéspedes y al que se tarda no más de 10 minutos desde la estación JR (donde hay oficina de turismo con mapas en español).
Ya sin equipaje recorrimos la calle principal del pueblo hasta la zona de templos de Higashiyama, al este del centro, perdiéndonos entre una hilera de templos y santuarios donde no se sabe cuándo sales de uno y entras en otro, visitando también el tempo Betsuin (todos gratuitos) ya más hacia el centro. Durante el recorrido por la calle principal (Kokubun-ji) nos fuimos fijando en los restaurantes y carnicerías-restaurante que anunciaban la carne de Hida, que como ya dijimos era más barata que Kobe y de una calidad parecida.
Elegimos el Maruaki, situado en la mencionada calle Kokubun-ji a la altura del templo Hida Kokubun-ji (al que no entramos, pero el recinto y su pagoda se ven desde fuera; la entrada es de 300 ¥=2,95 €), y fue todo un acierto. El menú consistía en unos cubos de carne de Hida (que nosotros mismos nos haríamos en la parrilla que la mesa tenía incorporada) y muchos acompañantes (verduras, un par de cosas que no sabíamos lo que era y por supuesto arroz), con el agua incluida y el postre (cosa que veíamos por primera vez) a un precio razonable de 2880 ¥=28,42 € cada uno, y desde luego es la mejor carne que hemos comida nunca, se deshacía en la boca, no sabemos cómo será la de Kobe pero con la de Hida acabamos encantados 😀 .




Por la tarde hicimos el check-in (y con gran amabilidad nos enseñaron el templo) y nos fuimos a pasear por las calles tradicionales del distrito de Sanmachi, muy animadas, llenas de tiendas y que se recorren en poco tiempo. Hay varias casas de mercaderes que se pueden visitar (suelen costar 500 ¥=4,92 €) aunque sólo las vimos por fuera, volviendo al templo con cena comprada.
Conocimos el templo Zenkō-ji gracias, una vez más, a Somosnómadas reservándolo a través de la propia página del templo. Cuenta con un pequeño pero acogedor salón, que queda enfrente de la sala con el altar, una cocina muy amplia y equipada, baños y duchas a compartir, tiene wifi en algunas zonas del templo y varias habitaciones rodeando un bonito jardín. La nuestra estaba al final de un pasillo y era de estilo japonés, con futones en el suelo y puertas típicas corredizas que no tienen cerradura, con adornos propios de un templo budista, pudiendo incluso escuchar el agua correr por el jardín, cosas todas que lo hacen muy recomendable. Nos costó 6000 ¥=59,04 € una noche la doble.
DÍA 18- 22/09/12 DESCUBRIENDO LA ARQUITECTURA GASSHŌ-ZUKURI EN SHIRAKAWA-GŌ
Amaneció un día soleado y que era perfecto para la visita al característico pueblo de Shirakawa-gō con su zona de Ogi-machi (donde viven unas 600 personas). Es Patrimonio de la Humanidad y el mejor ejemplo de arquitectura Gasshō-Zukuri, que significa manos en oración, y que consiste en unos gruesos y verticales tejados de paja que evitan una excesiva acumulación de nieve en invierno.
Así que, tras desayunar y acudir a las 09:30 junto a un inglés a la oración matutina, nos dirigimos a la estación de autobuses, junto a la de tren, para coger el bus de la empresa Nohi a Shirakawa-gō, y que ida y vuelta cuesta un ojo de la cara, 4300 ¥=42,31 € para un trayecto de menos de 1 hora.
Os cuento las otras opciones: Si se viene en bus desde Kanazawa, se visita y luego a Takayama en otro bus cuesta casi lo mismo y habrá que dejar el equipaje en taquillas, aunque se dará menos vuelta que con el tren.
Sin embargo, si se hace ida y vuelta desde Kanazawa cuesta bastante menos (3200 ¥=31,49 €) y la distancia es mayor, pero con sólo 3 buses al día. Si nos hubiéramos dado cuenta antes hubiéramos hecho dos noches en Kanazawa (una la ciudad y otra la excursión a Shirakawa-gō, pues, aunque haya pocos buses da tiempo a visitarla).
Lo cierto es que salimos a las 10:50 y a las 11:40 más o menos llegamos pasando por valles, túneles y puentes que no dejan indiferente. Con pasar unas 4 ó 5 horas se puede ver la aldea, cuya visita comienza cruzando un puente colgante desde la estación de bus. El lugar no es muy grande, recorriéndose con comodidad entre mucha gente, estanques con enormes carpas, campos de arroz y las cabañas con sus tejados de paja, algunas de dimensiones considerables, otras tienen tiendas y también las hay que se pueden visitar por unos 300 ¥=2,95 €.
Lo que sí que es imprescindible es acercarse al mirador (que en los mapas en español que se pueden conseguir viene marcado), pues ofrece una magnífica vista que con el buen día que hacía se potenciaba aún más (tardamos en llegar una media hora a paso normal, comiendo allí mismo a modo de picnic. Además, se puede ver un templo (Myozen-ji) y un santuario (Hachiman) gratuitos y con sus tejados de paja para no desentonar con la zona. En definitiva, fue una excursión que mereció la pena y que disfrutamos plenamente, conscientes de lo poco que nos quedaba ya de viaje.
Cogimos el autobús de vuelta a las 16 horas, teniendo en cuenta que los últimos buses, que es a las 17:20 necesitan reservarse en la estación de Takayama, aunque sea un poco antes del viaje de ida, y lo mismo desde Kanazawa. En las estaciones de buses respectivas tendréis la información.
De vuelta en Takayama paseamos de nuevo por el centro, que no estaba lo iluminado y animado que esperábamos, parando en unos baños de pies (con el agua a 40ºC) que están en la calle, ambos en la calle del albergue, uno a la altura del cruce con la calle que va a la estación y el otro en el Takayama Green Hotel una vez pasado el puente de las vías del tren. Sin duda, son ideales para relajar los pies tras una buena caminata.
DÍA 19- 23/09/12 ÚLTIMO PASEO POR JAPÓN…Y ESTO SE ACABÓ
Abandonamos Takayama en el tren Hida de las 09:37 a Nagoya (llegando a las 12:02) y que tiene un recorrido muy bonito entre las montañas, túneles o pequeños pueblos, además ese día llovía bastante, pero ya era hora, como para quejarnos con el tiempo que tuvimos en general.
En Nagoya estuvimos apenas 20 minutos (que aprovechamos para comprar unas bandejas de comida preparada por 900 ¥=8,86 € cada una) hasta coger el shinkansen Hikari a Shinagawa (que como sabréis está ya en Tokio).
Lo primero allí fue dejar el equipaje en las taquillas, y nos costó pues al ser domingo están a tope y tuvimos que esperar a que quedaran libres. Al final nos apañamos con una de 400 ¥=3,94 € (mediana) y otra de 300 ¥=2,95 € (pequeña) que sólo se pueden pagar con monedas de 100 ¥. Por la tarde nos dedicamos a pasear por la zona del cruce de Shibuya con todos sus comercios y su gentío (llegamos allí con la línea JR Yamanote) y nos acercamos a la zona de Roppongi (que en los días de Tokio no visitamos), si bien no había mucho ambiente por la lluvia. Para llegar (y volver) cogimos la línea de metro Hibiya de Ebisu (estación JR de la Yamanote line y H-02 de la mencionada línea de metro) a Roppongi (H-04 y E-23 de la línea Ōedo) pagando 160 ¥=1,57 € cada uno y repitiéndolo a la vuelta para ir a Shinjuku con la Yamanote line desde Ebisu.
Nos despedimos de Japón con la acertada idea de subir al mirador gratuito del edificio del Gobierno Metropolitano de Tokio (donde ya estuvimos) para ver la ciudad iluminada, que sin duda merece la pena y lo recomendamos. Sólo quedaba trasladarse al aeropuerto de Haneda a través de la Keikyu line (ya la utilizamos el primer día) por 400 ¥=3,94 € cada uno, ya que no es de JR, volando con British Airways vía Londres y llegando a Madrid al día siguiente.
Como comentario final sólo podemos deciros que el que decida viajar a Japón no se arrepentirá, fue un viaje para enmarcar y regresamos encantados y maravillados y si alguna vez se dan las circunstancias para volver no me importaría, quién sabe…… ¡hasta el próximo relato! 😊





















