
DÍA 13- 12/09/11 VOLVEMOS A CROACIA CON DESTINO A LOS LAGOS DE PLITVICE
Tras dejar Bosnia nos aprovisionamos en Metkovic y tarde de “transición” hasta el pueblo de Korenica, cercano a los lagos, con unos 300 km por delante, el trayecto más largo hasta el momento. Para ello ctra. 9 hasta el cruce con la 8, coger dirección Makarska y a la altura de Brela se gira a la derecha, ctra. 39 hasta Cista Provo, donde se coge la 60 sentido Sinj, ciudad donde se une a la ctra. 1 que va a Zagreb desde Split. Lo demás es seguir esta carretera hasta llegar a Korenica. Las poblaciones más importantes que se pasan son Knin y Gracac. El paisaje es sobre todo montañoso y merece la pena ir despacio si no se lleva prisa. Hacer constar que hay otro camino más rápido de peaje, por las autopistas A-1 y A-6, que va paralela a la costa pero por el interior, pero como no había prisa fuimos por el interior.
Llegamos a Korenica (está 18 km antes de los lagos) algo tarde y cansados, encontrando el alojamiento rápido, pues está a la izquierda de la carretera, en la calle Pere Snjarica, 17, se llama guest house Olbina. La casa la lleva una entrañable pareja mayor que no sabe nada de inglés, por lo que fue curioso intentar hablar con ellos, pero con algunas palabras en croata que vienen en la guía pudimos hacer algo. La habitación es amplia y suficiente, la cocina y el baño es el de ellos, hay sitio para dejar el coche y tiene wifi. Nos recibieron con un “rakia” casero, un licor con el que te puedes desinfectar las heridas si quieres de fuerte que está, cenamos en su mesa de nuestras cosas y a la cama tras despedirnos, como si de nuestros padres se tratara, con un “dovidenja”, que significa hasta luego. Por cierto, el precio 209 HRK=27,75 € la noche los dos en hostelworld.
DÍA 14- 13/09/11 LAGOS DE PLITVICE, OTRA MARAVILLA DE LA NATURALEZA
Declarado parque natural en 1949 y patrimonio de la humanidad en 1979, el parque tiene una extensión de casi 20 hectáreas, y lo forman una serie de 16 lagos (inferiores y superiores, siendo estos últimos los más llamativos) unidos entre sí por saltos de agua, cascadas, algunos más grandes que otros, con diferentes profundidades e incluso diferente color. La zona está compuesta de terreno calizo y rodeada de bosques frondosos de hayas, abetos o pinos entre otros, vamos, mejor verlo a lo que aquí pueda contar, es una visita imprescindible. Dejo aquí en enlace a la web oficial (inglés).
Desde nuestro alojamiento teníamos 18 km hasta la entrada secundaria del parque, por la que accedimos, donde hay un parking que cuesta 7 HRK=0,93 € la hora. Si continuamos por la carretera 1 se llegaría a la entrada principal, que está a 3 km de la secundaria y deja a la altura de los lagos superiores. La secundaria sale al principio de los lagos inferiores. Pagamos la entrada al parque, 110 HRK=14,60 € cada uno, con derecho a usar los barcos, uno que pasa de orilla y otro que cruza el lago más grande para llevarte de los lagos inferiores a los superiores, así como un vehículo con vagones que une la entrada secundaria (estación 2) con la principal (la 1) y el punto más alejado de los lagos inferiores (estación 4).
Nosotros empezamos, tras cruzar de orilla con el barco, bordeando los lagos inferiores por las pasarelas de madera y caminos señalizados, y la verdad es una pasada. Comimos en la estación 4 (no había 3) del vehículo. Había un pequeño local con comida rápida y a un precio pasable, pero ya llevábamos nuestras provisiones. Después cogimos el “bus” hasta la estación 1 para pasear por los lagos superiores, donde los saltos de agua y cascadas son más abundantes y pronunciados, culminando en la Veliki Slap, la cascada más grande, desde donde hay otro camino que sube para observar los lagos desde los miradores, y es que los lagos superiores están rodeados de paredes de roca con alguna que otra cueva. Hacer constar que el paisaje del parque y el caudal de agua varían mucho según la estación en la que se visiten, en septiembre no es cuando más agua lleva, pero igualmente no deja indiferente a nadie.
Para regresar cogimos el barco que nos llevó hasta la entrada secundaria, pues hay unos 10 kms de un extremo al otro del parque, por lo que los transportes son imprescindibles. Estuvimos 7 horas, por lo tanto, pagamos 49 HRK=6,50 € de parking. Aquí también hay algún puesto con comida y tienda de recuerdos. Como resumen este paraje es espectacular, se disfruta cada rincón y hay que ir preparado para darse una buena “pateada”.
De vuelta en el alojamiento logramos explicar a nuestra casera como nos había ido, a modo indio (Plitvice bonito y bueno) y con ayuda de la guía, claro. Ella nos contaba un montón de cosas como si le entendiéramos, pero al final dijo una palabra que ya conocíamos, “rakia”, fue a por la botella… y bueno, hubiera estado feo decirle que no… 😀
DÍA 15- 14/09/11 CONOCEMOS LA CAPITAL DE CROACIA, ZAGREB
Desde Korenica a Zagreb teníamos que recorrer 140 km, parte de ellos por la ctra. 1 hasta Karlovac donde cogimos la autopista A-6 de peaje hasta Zagreb pagando ya casi al final 16 HRK=2,13 €, pudiendo hacerlo en metálico en kunas o euros o con tarjeta. Para llegar a nuestro albergue cogimos la circunvalación sur de Zagreb, la A-3 y salimos al centro junto a la estación de tren de mercancías hasta dar con la calle Jakusevecka número 87, donde está el Logistics Youth Center.
Este albergue juvenil está a las afueras de Zagreb, de hecho, es la última casa de esa zona, pero es fácil de encontrar si se ve un plano. El alojamiento totalmente básico, una habitación muy sencilla, baño compartido, salas comunes, parking y wifi, aunque más que aceptable viendo el precio, 124 HRK=16,55 € los dos en hostelbookers.
En cuanto dejamos las cosas salimos, con el coche, hasta la cercana avenida Dubrovnik en el barrio de Zaprude, donde estaba la estación más cercana de tranvía para ir al centro. Allí aparcamos y compramos un billete de tranvía para todo el día por 25 HRK=3,33 €, nada mal de precio, y desde la estación de Zaprude hasta el centro, en la plaza Bana Jelacica, cogimos el 6 (mapa líneas tranvía). En la plaza había un mercado provisional de productos croatas que no estaba nada mal. Como había hambre buscamos un sitio para comer, dando con el “Vallis Aurea”. Comimos unos platos típicos de cuchara por 104 HRK=13,87 €.
Después que mejor que un circuito a pie para bajar la comida, a modo de resumen desde la plaza Jelacica hasta la catedral, luego calle Skalinska, pasando por el colorido mercado Dolac, con frutas, verduras y demás, y de ahí a la plaza Markov, donde destacan la iglesia de San Marcos y el parlamento croata (sabor). Junto a esta plaza está la torre Lotrscak, a la que subimos para tener una visión general desde la parte alta de la ciudad (10 HRK=1,33 € cada uno). Justo a los pies de la torre está el funicular de bajada (3 HRK=0,40 €), aunque preferimos las escaleras, que separan la parte alta de la ciudad de la baja.
Zagreb, capital croata desde su independencia en 1991, y con casi 1 millón de habitantes, se sitúa entre el monte Medvednica al norte y el río Sava al sur, con un centro muy recogido por el que nos fue fácil desplazarnos a pie y una buena red de tranvías que parten de la plaza Jelacica a todos los alrededores. Seguimos con un paseo por Strossmayerov, con edificios como el pabellón del arte o la galería de maestros antiguos y calles cercanas, con sus tiendas, heladerías y demás. Finalmente nos acercamos en el tranvía 4 a Maksimir, donde está el estadio del Dinamo, para ver el ambiente en la zona, pues justo jugaban contra el Real Madrid en champions. Regresamos al alojamiento con dos tranvías hasta Zaprude. Podemos decir que en un día da tiempo a ver lo mejor de Zagreb, aunque tranquilamente se puede uno quedar allí unos cuantos más sin aburrirse.














