
DÍA 12- 11/09/11 ENTRAMOS EN BOSNIA PARA VER MOSTAR
Desayunamos con calma en la terraza con vistas a la playa, y tras despedirnos ponemos rumbo a Mostar pero con planes diferentes al no tener el seguro válido como dije. La solución que encontramos, ya que teníamos el alojamiento, fue ir en coche a Metkovic, que está en la frontera con Bosnia y coger el autobús. Desde Prapratno hasta la frontera teníamos 55 km, el recorrido volver a la ctra. 8 y girar a la izquierda, y seguir por ahí entrando en el valle del río Neretva hasta un cruce con la ctra. 9 en Opuzen siguiendo hasta Metkovic. Allí aparcamos el coche en la estación de bus y esperamos junto con más gente. El primero iba lleno y cogimos el segundo que vino, costando 40 HRK=5,30 € cada uno y 10 HRK=1,33 € por dejar el equipaje en el maletero. Pese a que Mostar está a 35 km el autobús duró casi dos horas y dio una buena vuelta por otros pueblos y por las escarpadas carreteras bosnias. En la frontera subió un policía bosnio a comprobar los pasaportes pero ni nos lo sellaron.
Nada más entrar en Mostar vimos edificios habitados con balcones medio destrozados y marcas de balas por toda la fachada, quedando claro que el nivel de recuperación bosnio tras la guerra es muy inferior al de Croacia. En la estación llamamos a Deny, nuestro casero, al que ya habíamos avisado, y en pocos minutos un amigo suyo nos recogió en su propio coche, además sabía algo de español, pues en época de guerra estuvo de intercambio en Granada. Dejamos las cosas en la habitación (luego hablaré del alojamiento) y nos fuimos hambrientos al lugar que nos recomendaron, el restaurante Sadrvan, muy cercano al puente viejo y donde comimos el plato nacional bosnio para dos por 21 € (pagamos en euros). La comida estuvo realmente bien. En cuanto a la moneda bosnia, el convertible Marka (BAM), el cambio era de 1 €=1,96 BAM, como veis fácil de recordar, casi el doble. De cualquier forma, el euro es aceptado e incluso las kunas croatas (a regañadientes). Nosotros cambiamos una pequeña cantidad en la oficina de turismo (era domingo y las casas de cambio estaban cerradas) por ver la moneda de allí, pues con euros hubiéramos aguantado.



Y ya por fin a pasear por el animado centro con todo tipo de tiendas y restaurantes, visitando el puente viejo (Stari Most) reconstruido en 2004 tras su destrucción durante la guerra, la torre del reloj, la mezcla de templos religiosos (sobre todo mezquitas y algunas iglesias, pero cada uno en “su” parte de la ciudad). Hoy en día da gusto estar por Mostar, ciudad de unos 130.000 habitantes que pese a su rico pasado es tristemente famosa por el asedio que sufrió en la guerra de los Balcanes, y eso queda claro si uno se va por la calle Bulevar hasta la Plaza de España (que recuerda a los soldados españoles que allí estuvieron) y observa las ruinas de las casas entre edificios más recientes, algunos con carteles de “ruina peligrosa”, o el esqueleto de alguna construcción destruida.
Tras recorrer esta zona volvimos al centro para verlo al atardecer y de noche, ya que gana puntos. También bajamos hasta el río Neretva para obtener más fotos y puntos de vista del puente. Finalmente nos volvimos al Hostel Deny, en la calle Celebica, 5, muy cercano al puente viejo. Pudimos conocer a Deny, un chaval joven que lleva el hostal y que cuando tiene gente que se queda unos días se los lleva de excursión en su propio coche y de otros amigos a sitios como las cascadas de Kravice, parecidas a Krka y que de haber tenido coche y más tiempo hubiéramos ido, y es que nos comentó que siempre es mejor con uno que conozca la zona, y no le falta razón.
La habitación estaba muy bien, el baño está limpio aunque es compartido, tiene parking y wifi con un ordenador de uso común. El precio todavía mejor, 22 €=43,02 BAM los dos, reservado en hostelbookers. Un sitio altamente recomendable.
DÍA 13- 12/09/11 VOLVEMOS A CROACIA CON DESTINO A LOS LAGOS DE PLITVICE
A las 09:30 estábamos abajo del hostal, pues habíamos quedado con Deny que nos llevaría a la estación. Como ejemplo de la implicación de Deny con sus huéspedes, la pareja italiano-polaca que iban a Sarajevo se fueron en un coche con un amigo de Deny que iba allí, mientras que a nosotros y una australiana nos llevó en su coche a la estación y se quedó con nosotros hasta que salieron nuestros respectivos transportes, charlando de la situación de la ciudad (entre otras cosas nos contó que la calle Bulevar, que tantos edificios en ruinas tenía fue el frente en la guerra, y por eso estaba como estaba) mientras nos invitaba a un café.
En nuestro caso teníamos que regresar a Metkovic a por el coche, teníamos bus y tren. El tren no lo suelen recomendar, pues sólo hay dos al día y rara vez llega a su hora, pero nos hacía más ilusión y prisa ninguna, además como el bus también se retrasó cogimos el tren que llegaba sólo con media hora de demora. Sólo ver cómo te rellenan el billete a mano lo dice todo. Nos costó 6 BAM=3,06 €, nos despedimos de nuestro encantador anfitrión y subimos al tren.
El tren se ve que es viejo, sólo tiene dos vagones y es realmente curioso, al igual que la mezcla de turistas y lugareños que íbamos a bordo. El camino hasta Metkovic es muy bonito, siguiendo pegado al río Neretva en todo momento. En la última estación bosnia sube un policía a comprobar los pasaportes, y en la primera croata, Metkovic, otro policía croata para volver a verlos, además el croata nos lo selló. A quien le interese este tren viene de Sarajevo y continúa a Ploce, ciudad costera croata donde desemboca el río Neretva. Abandonamos Bosnia con una muy buena impresión, una pena que no tuviéramos más tiempo ni el coche para ver más cosas, quizás en otra ocasión.






