BERLIN

Después de buscar vuelos elegí Berlín para una escapada europea en solitario en diciembre, que sin duda no es el mejor mes para ir (frío, poca luz pues anochecía antes de las cinco de la tarde y menos ambiente) pero que por contra cuenta con sus famosos mercados navideños. Berlín es la capital de Alemania desde la unificación en 1990 (antes lo era de la RDA), tiene casi 3,5 millones de habitantes y se puede decir que la mayoría de visitas y lugares de interés tienen relación con los dos grandes acontecimientos que han marcado a esta ciudad, la II Guerra Mundial y la posterior división de Alemania y construcción del muro de Berlín (en 1961).

Requisitos de entrada, moneda y recomendaciones de viaje: como todo el mundo sabe para españoles vale el DNI (Unión Europea) y se usa el Euro. Dejo el enlace de las recomendaciones de viaje a Alemania del Ministerio.

Itinerario: recorrido por los puntos más importantes de la ciudad tal y como figuran en el mapa y excursión al campo de concentración de Sachsenhausen.

Principales puntos de interés en el centro de la ciudad
Principales puntos de interés en el centro de la ciudad (click para agrandar)

Transporte: vuelo de ida Barcelona-Berlín (Tegel) con Vueling por 72 € y vuelta con Air Berlín (mismos aeropuertos) por 79 €. Para conocimiento hay dos aeropuertos más, el de Schönefeld y el más reciente, Brandenburg.

Respecto al transporte público (lo lleva la compañía BVG) es muy bueno, fácil de usar y los precios no estaban mal, encontramos el “U-Bhan” que equivale al metro y es el que llega a más sitios, el “S-Bhan” que podríamos decir que son trenes de cercanías que cubren lugares más lejanos, los tranvías (numerados M-1, M-2 y así sucesivamente) que sólo están en los barrios de la zona oriental (antigua RDA) y autobuses, iré hablando de los precios de los que usé pero valga de referencia el billete para todo un día para las zonas A y B (suficiente para la mayoría de lugares de interés, ver mapa del transporte público) de 6,70 €.

Alojamiento: albergue One 80 Hostel, con un precio por cama y noche en habitación compartida de 6 de 14,70 €, sumando un total de 73,50 € por las cinco noches. Lo reservé en Hostelbookers y me lo habían recomendado expresamente, está muy bien ubicado junto a Alexanderplatz (una de las plazas más importantes).

Hall del One80 Hostel
Hall del One80 Hostel

La habitación contaba con su baño dentro (que estaba bastante limpio), siendo también las literas cómodas y con dos taquillas cada una (hace falta candado si se quiere dejar bien cerrada), sábanas incluidas pero no toalla, además se puede comprar gel de baño, champú o pasta de dientes por 1 ó 2 € en recepción (envases pequeños), cuenta con un bar y una zona común que están impecables y donde también se puede pedir algo de comer, wifi en todo el albergue, desayuno aparte por 5,50 € que merecía la pena y posibilidad de alquilar una bici por 12 € al día (más caro que el transporte público).

Por último, hacer constar que para visitar el Reichstag es necesario reservar hora y día por internet cuanto antes mejor (es gratuito), pues puede estar completo si miramos de un día para otro, yo lo hice 5 días antes en el enlace del Bundestag, guardando la hoja que te mandan al e-mail (me la imprimí en Berlín) para acceder y poder subir a la cúpula. Para este viaje me hice con la guía Berlín de cerca de Lonely Planet de 2013. Sin más dilación os invito a dar una vuelta por el ambiente pre-navideño de Berlín y a recordar alguno de los episodios más importantes del siglo pasado que tuvieron a esta ciudad como escenario destacado.


DÍA 1- 08/12/13 VUELO DE IDA Y PRIMER PASEO POR LA CIUDAD

Vista aérea de Los Alpes
Vista aérea de Los Alpes

El vuelo salió puntual a las 12:15 de Barcelona llegando a Berlín a las 15 h, tras disfrutar de unas preciosas vistas sobrevolando los Alpes. El aeropuerto de Berlín-Tegel está bien situado y para llegar hasta el centro la mejor opción es el autobús TXL, que tiene numerosas paradas siendo la última Alexanderplatz (por lo que me venía perfecto), como está dentro de las zona B el billete sencillo para dos zonas (A-B) fue de 2,60 € (si tenéis pensado hacer varios trayectos el día que llegáis podéis comprar ya el pase de un día para 2 zonas por 6,70 €) y tarda unos 40`. Este aeropuerto dejará de funcionar cuando el nuevo aeropuerto de Brandenburg esté plenamente operativo.

Noche en Alexanderplatz
Noche en Alexanderplatz

Ya en Alexanderplatz el autobús para a la altura de la llamativa torre de TV y para llegar al One 80 tuve que cruzar la parada de tranvía, S-Bahn y U-Bahn (cercanías y metro, todas en una) así como el mercado navideño y encontrar la calle Otto-Braun hacia el noreste de la plaza, que es donde está. Después del chek-in y acomodar la mochila me fui a dar un primer paseo con la intención de llegar a la puerta de Brandemburgo a ver cuánto tardaba (unos 25-30` a paso normal) cruzando la isla de los museos (en el río Spree que cruza Berlín) y una de sus arterias principales, Unter den Linden. Me llamó la atención la cantidad de obras (están construyendo una nueva línea de metro desde Alexanderplatz a Brandenburger Tor, que es Puerta de Brandenburgo en alemán), viendo la iluminación de los edificios importantes y comprobando el frío y la humedad, pues era ya de noche y había un poquito de niebla.

La puerta de Brandemburgo es espectacular y más si cabe iluminada, además es uno de los pocos monumentos de Berlín anterior a la II Guerra Mundial (se terminó a finales del siglo XVIII), disfruté de las vistas y tomé las primeras fotos, volviendo y parando a cenar en un restaurante un pastel de verduras con una buena cerveza alemana por 10 €. Una vez en el albergue tocaba ducha, descanso y charla con los compis de habitación, una pareja italiana, dos australianos y un finlandés. Asimismo reservé para hacer el tour gratuito de la compañía Sandeman`s New Europe para el día siguiente.


DÍA 2- 09/12/13 VISITA GUIADA POR LOS PRINCIPALES PUNTOS DE BERLÍN

Puerta de Brandemburgo
Puerta de Brandemburgo

Tras desayunar en el albergue (5,50 € que se pagan al momento) y que está muy bien con cereales, tostadas y panecillos que te puedes hacer un pequeño bocadillo para almorzar después, me dirigí a la Pariser Platz, junto a la puerta de Brandenburgo, que es donde estaba el punto de encuentro para el tour en castellano (también lo había en inglés y alemán) de Sandeman`s New Europe.

El tour empezaba a las 11 h (importante ser puntual pues una vez que hacen la foto ya te dicen que vengas al de las 14 h) y dura unas dos horas y media por lo menos, desde luego creo que merece la pena hacer alguno de estos al principio del viaje, pues así se lleva uno una impresión de los principales lugares de interés con sus explicaciones y luego ya se puede regresar y profundizar en lo que más interese. Así que allí nos juntamos un variopinto grupo de gente de varias partes de España, México y Argentina con nuestra guía, Laura, que era paisana mía y del barrio vecino, además, como siempre el mundo en un pañuelo.

Adoquines que indican por dónde pasaba el Muro
Adoquines que indican por dónde pasaba el Muro

Comenzamos el tour (es a pie) con las explicaciones sobre la Puerta de Brandemburgo, el Monumento al Holocausto, Búnker de Hitler  (lugar donde estaba, pues actualmente sólo hay un panel explicativo), Museo Topografía del terror (construido sobre el antiguo cuartel de las SS) -como dije antes todo gira sobre el nazismo, la II Guerra Mundial y el muro de Berlín, como es lógico-, el muro pasaba por aquí y todavía queda una sección en pie viendo los adoquines en la calle que marcan por donde iba donde ya no está. Luego visitamos Checkpoint C (uno de los pasos fronterizos entre la zona oriental y la occidental donde se vivieron algunos de los momentos de más tensión de la “Guerra fría”) para tomarnos un descanso (aprovechaban para ofrecerte otros tours de la compañía entre 12 y 15 €).

Después del descanso seguimos por Gendarmenmarkt, donde está el más famoso de los mercados navideños y dos catedrales reconstruidas (alemana y francesa), Babelplatz (donde se produjo la primera quema de libros de los nazis), Universidad Humbolt y después de tantas historias de guerras y sufrimientos no pudimos acabar el tour en un lugar mejor que el monumento conmemorativo Neue Wache a las víctimas de todas las guerras, fueran del color que fueren, un templo con una escultura de una madre abrazando a su hijo muerto (un soldado), que además está abierto en el techo para que dicha escultura quede bajo las inclemencias del tiempo. Sólo quedaba ya poner cada uno el precio que considerase por el tour, desde luego se lo curran y merece la pena como ya he dicho pues es básico escuchar la historia de estos lugares para comprenderlos. Con mi presupuesto mochilero di 5 €, pero honestamente no dudo de que lo justo hubiera sido algo más, pero bueno (los tours por la ciudad que no son gratuitos cuestan entre 10-12 €).

En el "Ständiger Vertretung"
En el «Ständiger Vertretung»

Por último y a todo el que quiso Laura marcaba y recomendaba lugares en los planos, como el sitio al que fui a comer, el Ständiger Vertretung (frente a la estación de Friedrichstrabe cruzando el río Spree, a unos 5-10`andando desde el Neue Wache) que además tiene la carta también en español y donde pedí unas albóndigas con ensalada y cerveza (muy bueno todo) por 11 €. Después y andando me dirigí a Museuminsel (isla de los museos) que dejé para otro día al quedar menos de dos horas para que cerraran los museos, así que visité el DDR Museum (entrada 6 €, cerraba a las 20h) que está justo pasada la catedral al cruzar el puente sobre el Spree. Este museo es una exposición con todo tipo de objetos de cómo era la vida en la extinta RDA (República Democrática Alemana, o sea el lado socialista), ya sea familiar, sobre el ejército o la Stasi (Policía secreta del régimen) o los “trabi”, el único coche que se producía, en general me resultó interesante.

En el interior del mercado
En el interior del mercado

Que mejor para cenar que visitar el mercado navideño de Gendarmenmarkt (es el más famoso y el único en el que se paga entrada, 1 €), cogiendo el metro esta vez desde Alexanderplatz (línea U-2 dirección Ruhleben) hasta la estación de Hausvogteiplatz, muy cercana a Gendarmenmarkt, por 2,60 €. El mercado tenía un muy buen ambiente, se estaba calentito dentro del recinto, mucha gente, un escenario donde estaban cantando villancicos y no podían faltar puestos de artesanía, ropa y comida, así que cené una especie de perrito caliente con nombre alemán por 3 € y luego una brocheta de fruta cubierta de chocolate por otros 3 €.

Puesto de salchichas
Puesto de salchichas

Regresé al albergue andando (15-20`a ritmo normal), saliendo a tomar algo con los dos australianos, Chris y Jimmy, el finlandés (Järno) a un bar con música en directo que Järno conocía, pues había venido más veces a Berlín y que estaba a unos 5`del albergue andando, sin fijarme en su nombre. Todavía quedaban ganas de ver la zona de pubs de Kreuzberg (que nos recomendaron al preguntar, fuimos en taxi por 8 €), pero no había mucho ambiente (era lunes) y eso que la noche berlinesa goza de buena fama.


DÍA 3- 10/12/13 CENTRO, POTSDAMER PLATZ, REICHSTAG Y KURFÜRSTENDAMM

Muro de Berlín desde Topografía del Terror
Muro de Berlín desde Topografía del Terror

A las 10 de la mañana estaba ya listo para salir, imprimiéndome en la recepción amablemente la reserva para el Reichstag (la tenía a las 15 h) y me dirigí a la estación de Alexanderplatz cogiendo el billete de un día para las zonas A-B por 6,70 €, pues me movería bastante.

En primer lugar, validé mi billete en las máquinas que hay para ello y cogí la línea U-2 (metro) hasta Stadmitte, que está muy cerca del Checkpoint C, pudiendo verlo con más calma. De allí andando a Topografía del terror (gratuito, abre de 10-20h) y que en parte me decepcionó, pues esperaba ver objetos o alguna exposición, pero se limita a narrar la historia del auge, guerra y caída del nazismo y sus horrores con fotos y paneles explicativos en alemán e inglés, por lo que si ya se ha leído sobre esto, como es mi caso, no se aprenden muchas cosas nuevas.

Mi siguiente parada fue Potsdamer Platz (que está a pocos minutos andando desde Topografía del Terror), una animada zona que cuenta con otro mercado navideño, el Sony Center (centro comercial) y más trozos de muro de  Berlín. También subí al mirador Panoramapunkt (entrada 5,50 €), desde el que pude ver los puntos más destacados de la ciudad pese a la nubosidad que había (está a 100 metros de altura). Subiendo por la calle Ebert unos 400 metros llegué al Monumento al Holocausto (gratis), que en el tour ya vimos, un conjunto de bloques de piedra de diferentes tamaños e inclinaciones (no hay dos iguales) que recuerda el genocidio judío y forman un laberinto (algunas piedras superan los dos metros de altura) en el que uno se puede perder reflexionando sobre su significado.

Reichstag
Reichstag

De ahí de nuevo al monumento más famoso de Berlín, la Puerta de Brandemburgo, parándome a observar la cuadriga que la corona y pidiendo información en la oficina de turismo (que está justo en uno de los lados) de cómo llegar por mi cuenta al campo de concentración de Sachsenhausen (iría al día siguiente). La verdad, se portaron muy bien imprimiéndome todo el recorrido y en castellano (sin que dijera yo una sola palabra en español, pero está claro que se nos ve a leguas).

Subiendo a la cúpula
Subiendo a la cúpula

Ya a las 15 h tenía que estar en el Reichstag (que desde Brandemburgo se ve). El Reichstag es el edificio del Parlamento alemán y tuvo que ser reconstruido después de la guerra, añadiéndose posteriormente la cúpula de cristal y que con la correspondiente reserva se puede visitar. Accedí al edificio puntual a mi reserva junto a un grupo de gente y ya dentro subimos en ascensor hasta la cúpula donde se puede coger una audioguía gratuita (la hay en español), que va contando la historia del edificio, su actual función y las vistas que hay de la ciudad. La verdad es que es impresionante, se va subiendo por una rampa hasta alcanzar el tejado al que se puede salir (aunque ese día el tiempo húmedo y lluvioso no invitaba a hacerlo) para ver tanto Berlín como la propia cúpula desde fuera.

Zona Comercial en la calle Tauentzien
Zona Comercial en la calle Tauentzien

Antes de coger el metro visité brevemente un monumento de guerra soviético (gratuito) en el parque Tiergarten, después regresé a la estación de metro de Bundestag (línea U-55) para llegar al museo judío (1 km al sur de Checkpoint C) por lo que tuve que cambiar de línea un par de veces hasta la parada de Hallesches Tor (líneas U-6 y U-1), que tampoco está al lado del museo y hay que andar un poco. El museo cuesta 7 € (no entré) y es un edificio muy particular recubierto de zinc, aunque ya de noche y con la escasa iluminación que tiene Berlín no se apreciaba muy bien, así que de vuelta al metro a Hallesches Tor y línea U-1 hasta Wittenbergplatz (en el barrio de Kurfürstendamm, antiguo centro del Berlín occidental) y que hoy destaca ser una zona comercial importante.

Torre de Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche y mercado navideño
Torre de Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche y mercado navideño

Desde la parada subiendo por la calle Tauentzien (llena de centros comerciales, puestos y muy iluminada a diferencia de la mayor parte de la ciudad) se llega al Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche, que no es otra cosa que la torre que queda en pie (tras los bombardeos de 1945) de lo que fue una bonita iglesia y que simboliza lo terrible de la guerra, además se puede visitar (gratis) y había un mercado navideño de lo más agradable alrededor (aunque realmente todos los mercados eran muy parecidos y tenían lo mismo) donde aproveché para cenar algo, ir a uno de los muchos baños públicos que hay por todos lados y que cuestan 0,50 € y ya por último de regreso a «casa» en metro.


DÍA 4- 11/12/13 RECORRIENDO NUESTRAS MISERIAS: SACHSENHAUSEN Y GEDENKSTÄTTE BERLINER MAUER

Edificio de entrada a Sachsenhausen
Edificio de entrada a Sachsenhausen

Madrugo un poco pues el horario del campo de concentración de Sachsenhausen en invierno es de 08:30 a 16:30 y se tarda una hora en llegar desde Alexanderplatz, así que desayuno y al cercanías en Friedrichstrasse (dos paradas, valen las líneas S-3, S-5 y S-75) y allí cambio a la S-1 hasta Oranienburg que es el final de la línea. Desde esta estación hasta el campo de concentración hay un paseo de unos 20` y está bien señalizado, si no se quiere o no se puede andar hay dos autobuses que hacen el trayecto, el 804 y el 821. Para llegar hasta aquí es necesario un billete para las zonas A,B y C, así que cogí el abono para todo el día por 7,20 €.

Me disponía ya a visitar un lugar cargado de negatividad y en el que pasaron cosas que todavía uno se pregunta cómo es posible llegar hasta ellas, un recinto con forma triangular construido en 1936 en el que eran recluidos los adversarios políticos en un principio, cambiando progresivamente por colectivos “inferiores” a juicio de los nazis hasta desembocar en un exterminio sistemático a medida que la locura general de aquella época aumentaba, así hasta 1945 cuando los soviéticos tomaron el relevo y siguieron utilizando el campo y sus instalaciones -salvo el crematorio- con las mismas funciones (hasta su desmantelamiento en 1950).

Después fue monumento nacional de recuerdo hasta 1993 que pasó a ser el sitio conmemorativo y museo de Sachsenhausen, la entrada es gratuita y se puede pedir por 3 € la audioguía (en español), que se pasa de completa pues las explicaciones son muy largas y hace la visita demasiado lenta (yo fui sin prisas y tardé más de 3 horas pero saltándome algunos capítulos), así que dependiendo de lo interesado que se esté en el tema es mejor cogerla o no, pues con el folleto gratuito uno se va a ir enterando de todo y puede ser suficiente. Primero se pasa por el centro de visitantes y ya se recorre una calle que llega a la puerta principal (justo antes está el museo con exposiciones de fotos y objetos, muy interesante y cierra los lunes) donde se ve la famosa inscripción en la verja “Arbeit macht frei” (el trabajo os hará libres) y se accede al recinto, donde sólo quedan en pie 7 barracones de las varias decenas que hubo.

Interior de Sachsenhausen
Interior de Sachsenhausen

Se ve el monumento conmemorativo, edificios de celdas de castigo, enfermería y zona destinada a “experimentos”, pista para probar botas y nuevos materiales, instalaciones del campo especial soviético, hasta que piensas que no puede haber nada peor y se llega a la “Estación Z” (Fosa de fusilamiento, cámara de gas y crematorios) y de la que quedan poco más que los cimientos. Una visita para reflexionar sin duda. Así que, después de más de tres horas, regresé a la estación de tren parando a comer (pese a ser pronto) en la calle Bernauer de Oranienburg, la anterior a la estación, en un restaurante de nombre francés pero especialidades búlgaras por 10 € un plato vegetariano que me dejó nuevo (el sitio es llamativo por su terraza en la acera y toldo de entrada).

Gedenkstätte Berliner Mauer
Gedenkstätte Berliner Mauer

De vuelta (línea S-1 dirección Wannsee) me bajé en Nordbahnhof, estación que está junto al Gedenkstätte Berliner Mauer, o lo que es lo mismo, uno de los trozos mejor conservados del muro de Berlín con torre de vigilancia incluida, donde se apreciaba bien el doble muro y la llamada “franja de la muerte”. También hay una plataforma que permite ver la panorámica general del lugar y una exposición en un centro de visitantes (que estaba en obras, es gratis y horario de 9 a 18 h) que junto a los paneles al aire libre en el propio muro cuentan  y reviven otro drama, el de la partición de la ciudad y por consiguiente de muchas familias, con historias de fugas famosas (del lado oriental al occidental) y la realidad de aquella época. Todo me resultó interesante para entender esta otra locura que fue el muro de Berlín y que simbolizó el enfrentamiento entre comunismo y capitalismo (Guerra Fría) durante casi 30 años (1961-1990).

Sony Center iluminado
Sony Center iluminado

A continuación, di un paseo (ya anocheciendo) por el barrio de Prenzlauer Berg hasta llegar a Rosenthaler Platz, pero no había mucho ambiente (definitivamente al anochecer y en invierno la gente está en alguno de los muchos mercados navideños). De allí en metro a Potsdamer Platz (dos paradas en la línea U-8 hasta Alexanderplatz y cambio a la U-2 con otras siete paradas) para ver el ambiente de tarde de su mercado navideño y el Sony center iluminado y andando a la Puerta Brandemburgo, que con luces gana más si cabe y bien merece una foto (en el camino pasé por el monumento al Holocausto, pero no tiene iluminación).

Currywrust XXL
Currywrust XXL

Como era pronto me fui a pasear por el barrio de Scheunenviertel (dos paradas de cercanías hasta Oranienburger Str. líneas S-1 y S-2 desde Brandenburger Tor), viendo la sinagoga judía o el edificio histórico de Hackesche Höfe desde fuera y una de las famosas tiendas de Ampelmann (el hombrecillo con sombrero que se ve en los semáforos de la parte oriental) hasta llegar a la parada de metro de Weinmeister Str., desde la que volví a Alexanderplatz (una parada línea U-8). Por allí cené en una calle cercana uno de los típicos currywrust (salchicha al curry con patatas) tamaño XXL por 12,70 €, regresando al albergue por el mercado navideño (una brocheta de frutas con chocolate tenía que caer) para descansar y escribir todo lo vivido y poder ponerlo aquí con el pensamiento de que, aunque las visitas fueron tristes y duras es importante que estén ahí para no olvidar.


DÍA 5- 12/12/13 MUSEUMINSEL Y LA EAST SIDE GALLERY

Isla de los Museos
Isla de los Museos

Hoy tocaba regresar en el tiempo visitando la isla de los museos donde están el Neues Museum (antiguo Egipto), Pergamonmuseum (Babilonia y arte islámico), Altes Museum (arte y escultura griega, etrusca y romana), Bodemuseum (arte bizantino), Alte Nationalgalerie (arte europeo S.XIX) y la Berliner Dom (catedral, hay que pagar aparte), así que tras desayunar y andar hasta allí me informé de los precios. Los dos más importantes son el Neues y el Pergamon (12 € cada uno), hay una entrada combinada para todos los de la isla por 18 € válida para un día y el Museum Pass por 24 € válido para tres días y 50 museos (los de la isla están, pero los demás son poco conocidos) por lo que me decanté por la entrada combinada de 18 €, con la intención de ver los dos principales y marcharme a la East Side Gallery (que es un tramo de muro de Berlín pintado).

Sala de Egipto en el Neues Museum
Sala de Egipto en el Neues Museum
Altar de Pérgamo
Altar de Pérgamo

Entré primero al Neues Museum (ropero gratis) pasando hora y media viendo objetos y obras interesantes del antiguo Egipto (plantas 0 y 1) donde destaca el busto de Nefertiti y una colección de jarras troyanas. La planta 2 es para Roma y la edad media y la 3 (en obras hasta 2014) para la edad de Bronce y la de Hierro. Luego al Pergamonmuseum donde pasé otra hora y pico, es más pequeño, pero tiene obras muy espectaculares como la puerta de la ciudad babilonia de Ishtar, el altar de Pérgamo (antigua Grecia) o la puerta del mercado de Mileto y una segunda planta con exposiciones de arte islámico.

Puerta de la ciudad babilonia de Isthar
Puerta de la ciudad babilonia de Ishtar

Con casi tres horas ya quería irme a andar y visitar la East Side Gallery para lo que me acerqué a la estación de S-Bahn de Hackescher Markt y con las líneas S-3, S-5 ó S-75 a la parada de Ostbahnhof (compré el abono de un día para las zonas A y B por 6,70 € y que con tres viajes se amortiza), que es la más próxima al extremo oeste del más de 1 km de muro que fue convertido en una colección de murales al aire libre. Justo es ese extremo hay una zona alternativa llamada Yaam que a juzgar por las banderas y dibujos tiene mayoría de inmigrantes jamaicanos.

Tras una pequeña vuelta por dicha zona comencé a recorrer la East Side Gallery llamándome la atención muchas de sus obras, entre las que destacan la de un “Trabi” atravesando el muro (llamada Test the Rest), la de los líderes de la RDA y URSS de 1979 besándose o “Sucedió en Noviembre” que muestra a una muchedumbre cruzando el muro por un pequeño hueco, así hasta acabar en el extremo este junto al puente Oberbaum y muy cerca de la estación de U-Bahn y S-Bahn de Warschauer Str., frente a la cual está el hotel-restaurante Michelberger (cocina mediterránea) donde comí un excelente risotto por 8 €.

Desde dicha estación y con la línea U-1 llegué a Kottbuser Tor (tres estaciones), puerta de entrada al barrio de Kreuzberg y su zona de pubs y bares, aunque entre el frío y que eran las 4 de la tarde no había nada y a Alexanderplatz (U-8) y cambio a la línea U-5 hasta Weberwiese para ver la Karl-Marx Alle, una enorme avenida donde se celebraban los desfiles militares de la RDA y con edificios típicos socialistas (que suelen ser más prácticos que bonitos), pero la niebla apenas me dejó intuir lo ancho y grande del lugar, volviendo a Alexanderplatz y al hostal.

De Glüwines con Hanno
De Glüwines con Hanno

Ese día tenía nuevos compañeros, una chica de Taiwán y un alemán, Hanno, que había venido a gestionar su visado para irse a Myanmar. Estuvimos charlando y como ella estaba con el jetlag, nosotros nos fuimos al mercado navideño de la plaza para tomar unos glüwine (Hanno me dijo que no me podía ir sin probarlo) que viene a ser un vino tinto caliente y dulzón que con el frío que hacía entraba muy bien, razón por la que era “peligroso”. Nos tomamos un par de ellos y a comer algo a un fast food de los que hay en la estación de S-Bahn de Alexanderplatz (al final otro currywrust por 5€). Un tipo interesante este con una historia de superación personal -en la que tuvo que aprender de nuevo a hablar entre otras cosas- que hicieron muy entretenida la tarde-noche hasta que nos fuimos al albergue.


DÍA 6- 13/12/13 VUELO DE VUELTA CON AIR BERLIN

Alexanderplatz soleada
Alexanderplatz soleada

Como no podía ser de otra manera amaneció soleado por primera vez en este viaje, pero qué le vamos a hacer, hice el check-out y me fui al aeropuerto de Tegel en el mismo autobús (TXL) que a la ida, pero cogiéndolo en dirección contraria (2,60 €). Ponía así punto y final a esta escapada europea con la impresión de que podría pasar otros 5 días viendo cosas que me dejé en el tintero, como la Gemäldegalerie (museo de pintura) o más excursiones por los alrededores (Postdam por ejemplo), pero muy satisfecho con la experiencia, además tanto las cosas que me quedaron por ver como la idea (dicho por nuestro guía del tour) de que Berlín cambia mucho en poco tiempo me valdrán de excusa para regresar en el futuro, ¡hasta la vista 😊 !         

6 comentarios sobre “BERLIN

  1. Buenísima narración, dan ganas de salir para allá y ver » IN SITU» lo que cuentas aquí tan bien documentado.

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