VN-1, DELTA DEL MEKONG

DÍA 1 (34)- 03/05/13 LLEGAMOS A VIETNAM NAVEGANDO POR EL MEKONG

Salimos de la capital camboyana hacia las 12 de la mañana después de un pequeño retraso y llegamos a las 6 de la tarde a Chau Doc, la población vietnamita donde el barco atraca, es decir 6 horas de navegación por el caudaloso río Mekong con el sencillo cruce de frontera incluido que explico a continuación y al que hay que llegar con el visado correspondiente que nosotros tramitamos en Phnom Penh el día anterior como explicaba en la introducción.

Información del paso fronterizo fluvial de Vinh Xuong (entre Camboya y Vietnam por el río Mekong):

Caseta vietnamita del puesto fronterizo
Caseta vietnamita del puesto fronterizo

Llegamos al muelle del puesto camboyano, donde andamos hasta una caseta de inmigración en la que nos pusieron el sello de salida, después embarcamos de nuevo y navegamos apenas dos minutos (en tierra de nadie, o como suelo decir en la línea del mapa) hasta llegar al muelle de la caseta vietnamita, donde igualmente bajamos, comprobaron que todos teníamos el visado en el pasaporte (antes he explicado cómo conseguirlo) y nos pusieron el sello de entrada. Como veis muy sencillo sin que tuviéramos ningún problema, salvo la insistencia de una vietnamita en que le cambiáramos dinero, pero a 1 $=20.500 VND (Dong vietnamita) cuando el cambio oficial era d 1 $=20.947 VND en ese momento, así que cambiamos una pequeña cantidad a la espera de probar en bancos o casas de cambio al día siguiente (que efectivamente fue mejor). En todo el proceso tardaríamos una media hora más o menos. Por último, hago constar que se puede conseguir el visado para Camboya en este puesto fronterizo si se viene en sentido contrario.

Navegando por el Mekong
Navegando por el Mekong

Ya en Chau Doc (desde la frontera hasta aquí hay una hora de navegación en la que se deja el Mekong, pues esta población está en un afluente) el barco para a un kilómetro de la estación de autobuses para ir a Can Tho. Unas moto-taxi nos acercaron a la estación, donde tuvimos el tiempo justo de coger el bus (90.000 VND=3,10 € por cabeza) de la compañía FUTA Busline (autobuses de color naranja que operan en el sur del país), la empleamos más de una vez y está muy bien con vehículos bastante modernos. De lo primero que nos llamó la atención del país fueron los vestidos (traje tradicional vietnamita) que llevaban las chicas jóvenes para ir al instituto o la universidad y que la verdad, es muy bonito, así como la gran cantidad de casas e incluso barrios enteros que se adentraban en el río y es que particularmente en esta zona del país la gente vive en torno al Mekong y sus múltiples afluentes.

Cruzándonos con un barco de mercancías
Cruzándonos con un barco de mercancías

Por supuesto en cuanto el autobús se puso en marcha comprobamos la peculiar manera de conducir que resumo de la siguiente manera: el vehículo grande manda, tiene prioridad y si vas en uno pequeño mejor que te apartes, así de simple, pero vamos que este en concreto se hacía notar e iba pitando todo el rato para tener “vía libre” (cosa que tampoco nos pasó muchas más veces), sin duda nos quedamos sorprendidos pero aquí era lo normal, así que lo mejor es intentar relajarse y disfrutar de las vistas de los pueblos, ríos y campos de arroz que se van cruzando. En unas 2 horas aproximadamente llegamos a Can Tho, la ciudad más importante de la zona (unos 350.000 habitantes) y perfecta para visitar los conocidos como “mercados flotantes”.

Cogimos un taxi normal hasta el centro, donde según la guía estaban los alojamientos económicos, que costó 90.000 VND=3,10 € y dando con el hotel 31B, bien situado, cercano al muelle de las barcas, con a/a, nevera, baño propio, toallas, wifi y ascensor en el edificio, si acaso la limpieza se podía mejorar, la habitación doble nos costó 10 $=7,35 € por noche (de pagar en Dongs eran 200.000 VND=9,40 $, un poquito menos como podéis ver), fue casi el primer sitio que vimos pero para dos noches era más que suficiente. Había hambre y cenamos en un pequeño local de barrio muy cercano al hotel, con taburetes pequeños de plástico (muy comunes allí) unos bocadillos sencillos y refrescos por 60.000 VND=2,07 € todo, como veis una ganga, acabando el día con una animada charla con Andrew, un californiano que se ganaba la vida enseñando inglés y que ya había vivido en otros países asiáticos como Camboya, un tipo curioso.


DÍA 2 (35)- 04/05/13 JORNADA RELAJADA EN CAN THO

Habitación del hotel
Habitación del hotel

Me levanté sin ninguna prisa para ir a cambiar dinero, encontrando el dólar en el banco Eximbank (cercano al hotel) a 1 $=20.895 VND, que estaba muy bien (el oficial era a 20.947 VND y en la frontera nos lo daban a 20.500 VND). Dedicamos la mañana a dar un tranquilo paseo por el centro de la ciudad e incluso fuimos andando sin prisas hasta la estación de autobuses (que no quedaba muy lejos) para gestionar el siguiente traslado, parando y entrando en tiendas sobre todo de ropa y telas. Aprovechamos para comparar los precios a Ho Chi Minh (Saigón) y ya que estábamos lo compramos para el día siguiente a las 11:30 con un transporte local del hotel a la estación incluido, con la compañía FUTA otra vez pagando 110.000 VND=3,80 € cada uno, un muy buen precio y además tendríamos tiempo suficiente para la excursión al amanecer a los mercados flotantes. Regresamos al centro por la calle Nguyen Trai cruzándonos con el edificio del Comité del pueblo, institución propia de países comunistas y un par de sencillas pagodas vietnamitas, también vimos una pequeña iglesia cristiana, aunque sin duda lo mejor de Can Tho es la vida junto a los numerosos canales y ríos que descubriríamos el día 3. Comimos en un restaurante en el paseo que da al río Can Tho muy cerca de la estatua de Ho Chi Minh por 100.000 VND=3,45 € los dos unos sencillos platos de arroz y tortilla, dando otro paseo para bajar la comida.

Curioso tratamiento
Curioso tratamiento

Durante el mismo coincidimos con una señora que ya el día anterior nos estuvo vendiendo la excursión a los mercados flotantes, la verdad es que nos estuvo siguiendo un buen rato insistiendo, pero tampoco nos molestaba, simplemente me hacía gracia y al final tuvo su premio, pues contratamos la excursión con ella al mismo precio que ofrecía el hotel de 4 $=2,94 € la hora, siendo un total de 4 horas (de 5:30 a 9:30 de la mañana) lo que sumaba 16 $=11,75 € por todo. Nos estuvo enseñando unas fotos que llevaba tanto de la barca como de los mercados flotantes, le dijimos que queríamos pagar en Dongs, saliendo así la excursión completa a 320.000 VND=11,05 €, un poco mejor como podéis comprobar. Le pagamos 100.000 VND=3,45 € de adelanto, nos dio un recibo y quedamos con ella enfrente del hotel a las 05:30 del día siguiente. Teniendo ya la excursión gestionada nos tomamos una tarde de asueto sin hacer nada, sólo actualizar mis notas para el blog y contactar con las familias por internet, saliendo a cenar al mismo sitio del día anterior otros bocadillos por 80.000 VND=2,76 € y recorriendo el paseo observando la vida de los lugareños y las muchas ratas que campan a sus anchas, sobre todo por los parques de la ciudad.


DÍA 3 (36)- 05/05/13 DESCUBRIMOS LOS MERCADOS FLOTANTES Y A SAIGÓN

Saliendo al amanecer
Saliendo al amanecer

Nos pegamos el madrugón encontrando a la señora en la puerta a la hora acordada, le pagamos los 220.000 VND=7,60 € restantes y nos acompañó al muelle de barcas que estaba casi enfrente del hotel, donde nos esperaba nuestro barquero con su pequeña embarcación (como mucho para 4 personas), que contaba con un motor fueraborda y un toldo plegable. No eran ni las 6 de la mañana y todavía no había amanecido pero la vida en el río era intensa con todo tipo de barcos navegando, grandes y de mercancías, pequeños y rápidos, con gente, con comida que iban a los mercados, lugareños, por todos lados vaya, todo un placer si se pertenece al ámbito marítimo.

"Barrios" junto al río
«Barrios» junto al río

El día estaba un poco nublado, navegamos un buen rato por el río Can Tho hasta llegar a un mercado flotante del que no estoy seguro del nombre, pero creo que era el de Cai Rang que es el más cercano, hay otros por los alrededores de la ciudad, pero a más distancia. En cualquier caso nos encantó el que vimos, con una multitud de embarcaciones con todo tipo de mercancías abriéndose paso muy despacio para no chocar entre ellas, las había con frutas, con verduras, con útiles varios, vamos que la gente coge su barca y se viene aquí a aprovisionarse, es todo un espectáculo, el ruido de motores se mezcla con las voces del personal vendiendo sus productos e incluso nos detuvimos en un bar flotante donde la gente estaba desayunando ( o almorzando ya) unas sopas de fideos bien grandes a un precio muy bajo, nuestro barquero nos pidió dos y otra para él, a la que decidimos invitarle, claro. Apenas serían las 8 de la mañana, pero la sopa me entró de cine (no habíamos comido nada todavía), volviendo a la barca a mezclarnos con los vendedores. Estos mercados empiezan muy temprano para evitar las horas de más calor, razón por la cual se disuelven antes del mediodía.

Por desgracia no pudimos hablar mucho con nuestro barquero pues su inglés era mínimo, pero bueno con gestos al final nos entendíamos algo, además se portó muy bien en todo momento y nos compró una piña para devolver la invitación que peló y cortó con una pequeña navaja en apenas dos minutos y de la que dimos buena cuenta en otros dos o tres como mucho. Navegamos tranquilos absorbiendo todo lo que veíamos y cómo aquí viven en torno a los ríos, con barrios enteros sobre pilares y dentro del río (para salvar la marea), empresas y almacenes con muelles propios para transportar sus mercancías y como antes he dicho una multitud de embarcaciones de todas formas y tamaños.

Apretaba un poco el calor y desplegamos el toldo, luego incluso llovió un poco y volvió a salir el sol, justo cuando nuestro barquero entró por un estrecho canal con viviendas a los dos lados, redes de pesca colocadas, lugareños metidos hasta el cuello con artilugios de pesca también, otros lavando ropa, niños jugando, auténtico vamos, llegó un momento en el que la barca ya no podía continuar por falta de agua, ya que además la marea estaba bajando. Regresamos al punto de embarque a las 09:30 más o menos y nos despedimos agradecidos de nuestro patrón para recoger el equipaje y dejar la habitación, esperando a la furgoneta que nos llevaría a la estación de autobuses (ya incluida en el precio) que llegó con tiempo suficiente.

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