
DÍA 4 (93)- 01/07/13 TREN BALA HASTA TAINAN
Llegamos a la estación principal desde Songshan con un tren local por 15 TWD=0,43 € cada uno. Allí ya teníamos estudiados los trenes y nos decidimos a probar el tren bala, pagando en una máquina expendedora y con tarjeta los 1.305 TWD=37,58 € que costaba cada billete en el vagón de asiento no reservado, en caso de hacerlo con número de asiento hubieran sido 1.345 TWD=38,72 €. La diferencia con el tren normal era notable, pues costaba 780 TWD=22,46 € por cabeza, pero tardaba unas 4 horas cuando el tren bala hacía el recorrido en 1 hora y 42 minutos, pero bueno entre la ilusión de montar en el primero y el hecho de pagar con tarjeta no lo dudamos.
Salimos puntuales a las 9:36 cruzando barrios de los alrededores de Taipei (una vez que salimos de los túneles) y disfrutando de la amplitud y comodidad de este fantástico y moderno tren que enseguida nos recordó a los de Japón y que contrastaba por completo con los que habíamos utilizado en Vietnam o Malasia, sin desmerecer a estos últimos, además éramos los únicos occidentales que iban en el vagón y de los pocos del tren (llamando más la atención de los locales pero para bien con sus miradas y sonrisas). A las 11:18 llegamos a Tainan usando el bus gratuito que va al centro. Nos bajamos en las cercanías del templo de Confucio y buscamos alojamiento (no teníamos nada mirado), dando con el “Asia Hotel” en el nº 100 de Zhongshan Road, que costaba 600 TWD=17,28 € la habitación doble con TV, aire acondicionado, baño propio, una pequeña nevera y wifi en el hall del hotel, lo malo que nuestra habitación carecía de ventana.
Diseñamos un recorrido eligiendo hasta cuatro de los puntos principales de la ciudad y buscamos un sitio donde comer, optando por uno de lo más simple en la calle Kaishan (cerca del hotel) y especializado en noodles con una serie de cosas (identificamos maíz, algas y huevo y sabíamos que también llevaba carne de cerdo), y es que de inglés no tenían ni idea pero conseguimos que entendieran el “no spicy” que no fue poco, sinceramente estuvo buenísimo y costó sólo 120 TWD=3,45 € por los dos. Nuestra primera parada fue el santuario de Koxinga, un tranquilo y sencillo lugar donde apenas había gente y rodeado de un bonito jardín con esculturas de dragones entre otras que además era de acceso gratuito. De allí y a poca distancia a pie estaba el templo de Confucio o de las Letras, que como no podía ser de otra manera estaba dedicado a este maestro religioso, costó 25 TWD=0,72 € por persona y se visita relativamente rápido sin que por ello no resulte interesante.
Después de prestar atención a los detalles de los techos y sus estructuras nos dirigimos al norte dejando a un lado el Museo Nacional de Literatura taiwanesa hasta llegar a la Torre Chihkan (los dos primeros quedaban un poco al sur y sureste del hotel), que data del año 1652 y es de origen holandés, aunque en la actualidad no lo parezca. La entrada costó 50 TWD=1,44 € por cabeza y el recinto está impecable, rodeado también de jardines con diferentes esculturas y pabellones a ambos lados de la torre. La cuarta y última parada del día era el templo Martial, justo enfrente de la torre, pero unas reformas nos impidieron visitarlo, así que regresamos al hotel a descansar un poco del calor. Salimos ya al anochecer para cenar en una pastelería al lado del hotel (con cosas saladas) por 210 TWD=6,04 € los dos y dar un paseo hasta los exteriores de la Torre Chikan para verla iluminada y cerrar la jornada. La ciudad de Tainan resultó ser un sitio agradable para visitar, y si bien hay mucho más que ver en la propia ciudad y los alrededores no habría tiempo para más y al día siguiente nos desplazaríamos a la cercana Kaohsiung, la segunda población en tamaño e importancia del país.
DÍA 5 (94)- 02/07/13 PAGODAS DEL TIGRE Y EL DRAGÓN EN KAOHSIUNG
Nos pusimos en marcha temprano para llegar a la estación y coger el tren hasta Kaohsiung, esta vez en uno ordinario que nos costó 56 TWD=1,60 € a cada uno, bajándonos en la parada de Xin-Zuoying del tren bala (unos 40 minutos de trayecto), que queda al norte del centro de la ciudad, pero próxima a la zona del lago de los lotos que queríamos visitar. Aun así, desde esta parada al lago había unos 2 kms que con equipaje y todo se podían hacer largos, por lo que decidimos coger un tren local a la siguiente parada (Zuoying) por 15 TWD=0,43 € por persona. Una vez allí hubo suerte y en una oficina de turismo aceptaron guardarnos el equipaje, ya que les dijimos que visitaríamos el lago y seguiríamos hasta el centro de la ciudad en tren. Ciertamente no tenían obligación de hacerlo y encima no pagamos nada.
Este lago es artificial, de gran extensión y destaca por los templos y pabellones que hay en las cercanías, así como las torres-pagodas del tigre y el dragón, que particularmente me encantaron. Es un sitio que parece salido de un cuento, por desgracia no pudimos acceder a las torres-pagodas porque estaban en reparación, pero sí a otros templos como el de Chi Ming, desde donde había una magnífica vista del parque y el lago y a las pagodas del otoño y la primavera con el dragón que las precede (y que se entra por su boca), todos estos sitios eran de acceso libre. Pese al calor que hacía nos entretuvimos disfrutando de lo colorido y detallista del lugar, por lo que llevar los ojos bien abiertos es un requisito imprescindible, cosa que por otra parte es muy sencillo de hacer cuando se viaja y se conocen sitios tan diferentes.
Recogimos nuestro equipaje y llegamos a la Kaohsiung Main Station en otro tren de cercanías y por otros 15 TWD=0,43 € cada uno, aprovechando para comer allí en uno de los numerosos restaurantes que había por 200 TWD=5,76 € los dos (se llamaba “21 Century”) antes de ir al metro para llegar a la zona del alojamiento. Como ya he comentado esta es la segunda ciudad en importancia de Taiwán con 1,5 millones de habitantes y cuenta con dos sencillas líneas de metro, la Red Line (roja) que pasa por la estación central de tren y por la del tren bala y la Orange Line (naranja), es muy fácil situarse, pero en cualquier caso os dejo un enlace con el mapa de las estaciones.
Desde la estación central cogimos la línea roja hasta Formosa Boulevard (sólo una parada, precio 20 TWD=0,57 € cada uno), que es la única donde las dos líneas se cruzan, observamos el mapa de situación y por la salida 8 enseguida llegamos al “Bravo Relax Hostel”, que reservamos el día anterior en Hostelbookers por 720 TWD=20,73 € la noche por dos camas en una habitación de 4, con baño compartido, wifi, taquillas, cocina y salón común (no daban toallas), todo muy limpio y muy bien explicado por Casa (como suena), el encargado del sitio que nos puso al día de todo y nos recomendó sitios que visitar. Por la tarde salimos al metro hasta la parada del Sanduo Shopping District (dos paradas, 20 TWD=0,57 € cada uno) y paseamos buscando el 85 Sky Tower como Casa nos había recomendado, se trata del edificio más alto de la ciudad y cuenta con un mirador en la planta 74 (para entrar hay que pagar 150 TWD=4,32 € por persona) que sin duda mereció la pena. Nuestra llegada coincidió con la puesta de sol y fuimos testigos de una bonita estampa donde el sol se combinaba con las montañas y las nubes, con el puerto de la ciudad y el mar al fondo, preciosa panorámica, en definitiva.
Una vez abajo nos acercamos a pie al agradable paseo del Love River (Río del Amor) que cruza la ciudad y que contaba con diversos establecimientos de todo tipo, cenamos en uno de ellos por 470 TWD=13,54 € los dos y seguimos recorriendo la ribera del río hasta cansarnos e ir al metro, desde la parada de Yanchengpu hasta la de Formosa Boulevard en la línea naranja por 20 TWD=0,57 € cada uno. Kaohsiung nos sorprendió para bien al igual que el resto de esta desconocida isla asiática, en lo que a turismo se refiere.
DÍA 6 (95)- 03/07/13 VISITA AL MONASTERIO FO GUANG SHAN Y TRASLADO A HUA LIEN
Tuve conocimiento de este monasterio budista chino, que según parece se empezó a construir en 1967, ojeando un blog sobre Taiwán antes de venir. En la oficina de turismo pregunté cómo llegar y además Casa nos ayudó y dio indicaciones que fueron fáciles de seguir. El monasterio está a unos 25 kms al noreste de Kaohsiung, el primer paso fue ir en metro a la parada de Zuoying desde Formosa Boulevard (6 paradas en la línea roja, 25 TWD=0,72 € cada uno), dejamos el equipaje en las taquillas (40 TWD=1,14 € cada tres horas) y esperamos al autobús nº 8501 de la compañía E-da World que salía de la plataforma 5 cada 20-30 minutos, siendo el monasterio la última parada tras pasar por el parque temático del mismo nombre, sobre unos dibujos animados que allí eran muy conocido. Tardó unos 40 minutos y costó 65 TWD=1,87 € por cabeza.
Durante el trayecto fueron proyectando en la televisión del bus capítulos de los mencionados dibujos animados que la verdad es que eran muy graciosos. La entrada al monasterio flanqueada por estatuas de elefantes y leones ya impresiona, pero lo mejor está dentro cuando se pasa el hall inicial y se observa una gran explanada con cuatro pagodas a cada lado totalmente simétricas y la descomunal estatua de Buda presidiendo el lugar al fondo. No hay que pagar por entrar y dedicamos toda la mañana a la visita, recorriendo las pagodas con sus exposiciones y librerías y llegando al edificio principal, una estupa, donde hay cuatro museos sobre la vida de Buda, las fiestas budistas y sobre objetos e historia de esta filosofía o religión.
No había mucha gente y el día era magnífico y soleado, continuamos la visita por los tres templos que están dentro del edificio de la estupa principal y de acceso gratuito, son el del Buda dorado, el del Buda reclinado de Jade (a este no pudimos entrar porque era a unas horas determinadas y no coincidió) y el de Avalokitesvara, deidad budista de la compasión. Verlo todo requiere un tiempo, pero no había prisa, ya por fuera de la estupa había 4 pagodas en la 3ª planta donde cada monja (todas las que vimos en esa zona eran mujeres) se esforzaba amablemente por hablarnos en inglés y preguntarnos y explicarnos cosas, con el gran Buda justo detrás de la estupa y una espectacular vista del recinto en general, un sitio para no perderse por la magnitud de sus construcciones desde luego.
Regresamos en el bus de las dos de la tarde sin problemas, recogimos el equipaje y ya de paso comimos en la propia estación por 380 TWD=10,95 € los dos, sin que apenas nos sobrara tiempo para coger el tren a Hua Lien cuyo billete ya compramos al llegar por la mañana a la estación. Teníamos plaza reservada para un buen trayecto del viaje, un rato de pie sin asiento (se podía ir así) y al final otra vez sentados, vamos que un poco más y nos quedamos sin billete, el precio 726 TWD=20,90 € por persona. Y para seguir el viaje hacia la costa este no queda más remedio que pasar al tercer capítulo 😊.

























