MYANMAR

Tras un primer intento de visitar Myanmar durante el viaje de 3 meses por el sudeste asiático en 2013, que no llegó a buen puerto, apenas menos de dos años después estaba todo organizado para viajar, junto a mi hermano Josué, a uno de los países más auténticos de la región, que suele estar fuera de los circuitos habituales.

Myanmar viene siendo un país políticamente inestable e incluso aislado, que sin embargo cuenta con un bagaje cultural inmenso y digno de admirarse. El hecho de que gobierne una junta militar y la falta de transparencia crean cierta controversia a la hora de visitarlo, pero viajando por libre como hicimos, y salvo el uso de alguno de los transportes que sí eran de titularidad estatal, el resto de nuestro dinero fue para los comerciantes y negocios locales de cada zona por la que pasamos.

Con un grupo en Bagan

Sin duda la amabilidad y curiosidad de la gente fue de lo mejor del viaje, siempre dispuestos a sonreír, no siendo raro que nos pidieran fotos e incluso que alguien se acercara a tocarnos la barba, ya que, si bien se verán occidentales en los lugares más icónicos, no abundan. Para una mejor experiencia es altamente recomendable aprender a saludar en birmano con el “mingalaba”, pues las sonrisas, saludos y simpatía se multiplicarán aún más. Hacer constar que en los lugares de mayor interés solíamos encontrar gente que hablara inglés, pero no está muy extendido, por lo que la comunicación, en ocasiones, puede complicarse. 

Nos vamos ya a los aspectos prácticos, empezando por el clima y la comida, que no dista mucho de lo habitual en el sudeste asiático. Respecto a lo primero, viajamos entre febrero y marzo (2015), por lo que fue en la estación seca y con temperaturas calurosas que llegaron a los 35º C. Con la comida el arroz está en la base y las especias -con influencias indias y china- dominan la cocina birmana, donde destacan los curris, jugándonos el picante alguna que otra mala pasada 😀 .

Hay que tener en cuenta que, para la visita a templos y pagodas budistas, la religión más extendida por el país, se pedirá descalzarse y cumplir algunas normas de vestimenta, como no mostrar hombros y piernas, generalmente.

E-visa de Myanmar

Requisitos de entrada, moneda y recomendaciones de viaje: para ciudadanos españoles es necesario el pasaporte en vigor y obtener un visado electrónico, pudiendo hacerse online en la web del Ministerio de Inmigración birmano con un coste de 50 $. Tiene una validez de 3 meses desde que se solicita y permite una única entrada al país y una estancia de hasta 28 días.

Respecto a la moneda en Myanmar, tenemos los kyats locales (MMK) y los dólares americanos ($) que conviven con normalidad, usando sobre todo los alojamientos estos últimos. En nuestro caso, llevábamos ya dólares cambiados desde España y sobre el terreno nos hicimos con los kyats en las casas de cambio correspondientes. Hacer constar que las tarjetas serán aceptadas en pocos sitios y por lo tanto llevar efectivo suficiente es esencial. Los tipos de cambio del momento en xe.com (febrero 2015) eran de 1 €=1,13 $ y 1 €=1.165 MMK, por lo que 1 $=1032 MMK.

Kyats birmanos
¡Cuidado con los números birmanos!

En lo que a las recomendaciones de viaje se refiere habrá que estar al día de la seguridad (a través del Ministerio de Exteriores), que es bastante cambiante sobre todo en las áreas fronterizas, que es mejor evitar, y por la situación política, de la que pueden derivarse protestas.

Por lo demás un seguro de viaje con gastos médicos es fundamental (nosotros lo hicimos con AXA pagando 51 € cada uno), y si bien no hay vacunas obligatorias si recomendadas, siendo imprescindible también repelente de mosquitos y crema solar.

Itinerario: sin contar las escalas en Moscú y Bangkok ni los vuelos, quedaron 15 días en territorio birmano, entrando por Mandalay al norte, recorriendo los templos de Bagán, región del lago Inle, la roca dorada y la antigua capital y ciudad principal, Yangón (antes Rangún), desde la que volamos de vuelta. Lo mejor, ver el mapa.

Itinerario en Myanmar (se puede agrandar)

Transporte: vuelo principal Madrid-Bangkok a través de Moscú con la compañía rusa Aeroflot y el estupendo precio de 479,30 €. Desde Tailandia recurrimos a la ya muy conocida Air Asia, volando a Mandalay (65 €) a la ida y volviendo a Bangkok desde Yangón (49 €), haciendo el recorrido de la forma más natural posible.

Tren en Kalaw

En el país usamos todo tipo de transportes, desde el barco por el curso del río Ayeyarwady a Bagán y un vuelo local a Heho, hasta la caminata de dos días a Kalaw, pasando también por el tren y el autobús. Comentar que tanto el barco como el tren pertenecían al Estado. Queda un resumen aquí de los principales trayectos por persona:

  • Barco Mandalay-Bagán → 15 $=13,30 € (silla en cubierta, tardando 19 horas, 5 más de las previstas, barco en condiciones aceptables y sin sobrecargar).
  • Vuelo Bagán-Heho → 50 $=44,25 € (compañía Golden Myanmar, 40 minutos, avión de hélice impecable).
  • Tren Kalaw-Thazi-Bago → 7.300 MMK=6,27 € (los dos trenes en “upper class”, 8 h.30`el primero y 12h.20`el segundo, durante la noche).
  • Bus Bago-Kinpun (roca dorada) → 7.000 MMK=6 € (2h.30`).
  • Bus Kinpun-Yangón → 7.000 MMK=6 € (compañía Win Express, 4 horas).

Por último, nos atrevimos a alquilar alguna moto para excursiones (llevaba el carnet internacional de conducir, que nadie me pidió) y usamos taxis y transportes comunes en las ciudades, quedando todo lo expuesto detallado en el relato del viaje.

Alojamiento: durante todo el viaje los fuimos buscando al día, apenas reservando con antelación el de Kalaw a través de una agencia local. Algunos no se podrán localizar en internet, pero los describiré de la mejor manera posible. El precio de los alojamientos en habitaciones dobles ascendió a 263 $=232,75 € por un total de 12 noches, sin contar la del “trekking” y la que pasamos en el tren.

Viajamos con una antigua guía del 2005 prestada por mis amigos de Somos Nómadas, desactualizada pero igualmente útil. Sin más dilación ya, paso al relato de este peculiar destino del sudeste asiático, dividiéndolo en 4 capítulos para una mayor accesibilidad, mostrando también el enlace para explorar la escala de 1 día en Moscú, previa a esta aventura. Todo ello con la esperanza de que pueda ser de ayuda para los intrépidos y valientes que se animen a explorar este rincón del mundo 😉.

1.- MANDALAY
2.- TEMPLOS DE BAGAN
3.- LAGO INLE Y KALAW
4.- LA ROCA DORADA Y YANGÓN

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