
DÍA 23 (84)- 22/06/13 A BRUNÉI EN AVIÓN
Salíamos 15 horas, por lo que aprovechamos para dormir más de la cuenta. Para ir al aeropuerto (a unos 10 kms), nos explicaron que sí que había un autobús, pero paraba en la carretera a la altura del mismo, por lo que nos recomendaron el taxi a precio cerrado de 26 MYR=6,50 € al igual que cuando llegamos. Seguimos su consejo y fuimos en taxi, facturando al llegar (incluido en la tarifa) y comiendo algo rápido en uno de los pocos sitios que había. El vuelo lo habíamos comprado en la web de Malaysia Airlines, aunque estaba operado por MAS Wings, que debe ser como una sección de la anterior para vuelos cortos, teniendo que pagar dos tarifas diferentes porque no había más asientos libres (uno de nosotros 160 MYR=39,43 € y el otro 210 MYR=51,74 €).
Pasamos el control y nos pusieron el sello de salida de Sarawak, embarcando en el avión de MAS Wings, de hélice y con buen aspecto, con un breve retraso, tardando en llegar al aeropuerto internacional de Brunéi menos de dos horas, en las que pudimos ver Borneo desde el aire. También a bordo rellenamos la ficha de inmigración que luego presentamos en el control de pasaportes, quedándonos una parte para entregarla a la salida del país (al igual que en Singapur). Con el pasaporte español en vigor se puede permanecer hasta 90 días, como indicaba el sello de entrada, todo el trámite fue rápido y además no nos registraron el equipaje. Lo primero que hicimos al entrar en el país fue sacar dólares de Brunéi (BND) de un cajero (2 € de comisión de mi banco), que estaba equiparado al de Singapur (SGD), es decir, que cuando estuvimos (junio del 2013) el cambio era de 1 €=1,66 BND, aunque aquí trabajaré con el actual (febrero 2015 de la webxe.com) de 1 €=1,54 BND.
Intentamos localizar dónde paraban los autobuses pero no conseguimos encontrarlos y si preguntamos a 4 personas cada una nos mandó en una dirección diferente, así que al final optamos por el taxi a precio cerrado de 25 BND=16,24 € (un poco caro para los 7 kms de distancia que había al centro de Bandar Seri Begawan), coincidiendo con una mujer como conductora que en los 15 minutos que duró el trayecto nos contó un montón de cosas sobre el país muy interesantes, además se esperó cuando le dijimos que nos llevara al albergue juvenil (no teníamos reserva alguna) y vimos que estaba cerrado, acercándonos a la “KH Soon guesthouse” donde sí podíamos quedarnos. Este alojamiento estaba bien situado en el nº 140 de la calle Jalan Pemancha, a apenas 500 metros de la famosa mezquita de Omar Ali Saifuddien, pagando por una noche en una amplia habitación doble 40 BND=25,99 € sin wifi, con toallas, aire acondicionado y baño común, todo un poco justo y caro, pero a su vez lo más barato de Bandar seri Begawan, ya que el nivel de vida es más alto aquí que en Malasia.
Después dimos un paseo para situarnos y vimos la mezquita iluminada al anochecer con su correspondiente reflejo en el lago, que le daba un toque mágico, andando por la calle Jalan Sultan hacia el norte hasta los puestos de comida de Taman Selera, donde cenamos por 8 BND=5,20 € los dos, regresando a nuestra guesthouse pegados a un canal de agua del río Brunéi para descansar y organizar el circuito a seguir las próximas jornadas. Este pequeño país es independiente sólo desde 1984 (era colonia británica) y en buena parte gracias al petróleo, que permite un mejor nivel de vida para sus habitantes como ya he mencionado, cuenta sólo con medio millón de habitantes de los que unos 150.000 viven en la capital, Bandar Seri Begawan, pero si por algo es famoso es por el sultán que gobierna el país, en forma de monarquía absoluta, y figura entre los personajes más ricos del mundo. Nuestras primeras impresiones fueron las de un lugar muy tranquilo (incluso en exceso), no había mucha gente en ningún sitio, aparentemente seguro y gente similar a Malasia, si bien aquí el islam está mucho más presente, aunque también hay templos de otras religiones. También como curiosidad no vimos casi ninguna moto y los coches cuanto más grandes mejor, como a veces sucede en países productores de petróleo.
DÍA 24 (85)- 23/06/13 LO MEJOR DE BANDAR SERI BEGAWAN
Ya en pie localizamos el “The Coffe Bean & Tea Leaf” que resultó ser un excelente sitio para desayunar y con wifi, por si teníamos que hacer alguna gestión (en la esquina de las calles Jalan Pemancha con Jalan Sultan, muy cerca del alojamiento). Continuamos después por la primera calle hasta llegar a la mezquita, cuya planta es imponente como ya comprobamos el día anterior, reflejándose su imagen en el lago junto a la barcaza real que lo preside al igual que por la noche. El acceso es gratuito y se puede visitar de sábado a miércoles a intervalos de horas diferentes, dependiendo de las oraciones. Como faltaban 20 minutos hicimos tiempo “refrescándonos” del calor en un comercio cercano, el complejo Yayasan, entre la mezquita y el río, entrando por fin con una capa yo y con pañuelo ella que nos prestó el simpático encargado, pudiendo admirar las enormes dimensiones del edificio por dentro (sólo dejan pasar unos metros al principio) y enterándonos de que fue construido en honor al sultán Omar Ali Saifuddien, padre del actual.
Hicimos una parada técnica para comer en un restaurante que había junto al lugar que desayunamos por 13,80 BND=8,96 € los dos (pasta y pastel de patata muy buenos) y nos dirigimos a la estación de autobuses en la calle Jalan Cator, paralela a la del albergue, para ir al museo de Brunéi, que estaba a 5 kms al este del centro por la carretera pegada al río. Utilizamos para ello el bus nº 39 (1 BND=0,65 € cada uno) que deja en la misma puerta (se reconoce fácil, aunque es la 4ª parada). Este museo tiene una interesante colección de arte islámico entre otras y era gratuito, pero por desgracia para nosotros estaba cerrado por reformas, así que ya que estábamos allí bajamos por unas escaleras y una vereda, cruzándonos con unos huidizos monos que andaban por la zona, hasta el cercano museo de Tecnología Malaya, también gratuito, donde pudimos ver interesantes explicaciones y recreaciones de cómo se construyen los barrios sobre el agua (los “kampung”) tan característicos de Malasia y Brunéi.
Para regresar al centro nos situamos en la parada del museo de Brunéi, pero en sentido opuesto, recordando que aquí también se conduce por la izquierda, y esperamos más de media hora hasta que el pequeño bus morado nº 39 apareció (otro 1 BND=0,65 € por cabeza) llegando al centro en minutos. Y que mejor que darse una vuelta por el Kampung Ayer, el mayor barrio sobre el agua del país con casi 40.000 habitantes, con la visita al museo de Tecnología fresca. Así que nos acercamos al paseo del río Brunéi a la parada de taxis acuáticos (la calle del paseo es Jalan MacArthur), desde donde el kampung quedaba justo enfrente, observando la cantidad de lanchas que iban y venían cruzando el río a toda velocidad.
No tardaron en empezar a ofrecernos recorridos por la zona, negociando con uno de ellos que pedía 30 BND (19,49 € por los dos con una duración estimada de casi 1 hora), no nos conformamos y al final lo bajamos a 20 BND=12,99 € y todos parecíamos contentos. Esta excursión resultó ser nuestra mejor experiencia en Brunéi, dimos con un tipo genial llamado Asmi que fue enseñándonos todos los rincones del barrio, la mezquita, su estación de bomberos y de policía, la escuela e incluso de lejos llegamos a ver el opulento Palacio del Sultán (está a unos 2 kms al oeste), nos metimos hasta donde la profundidad nos permitía pues estábamos en marea baja y las diferencias entre una y otra son muy grandes.
Mientras tanto, sin dejar de hablar en todo momento en un inglés fácil de entender, Asmi nos contaba cómo era la vida allí y algunas curiosidades que iban respondiendo a mis preguntas, como que el precio de una casa en ese barrio era menor que en tierra, que la mayoría de mano de obra del país procedía de Indonesia y Filipinas o que si llevaba turistas ya no necesitaba ir a toda velocidad (cosa que nada más subir le pedimos que no hiciera), ya que si se trataba de traslados del barrio al centro y viceversa cuantos más hiciera mejor para él, como es lógico. También vimos unas especies de nutrias y nos pasamos del tiempo pactado entre opiniones y comentarios sobre Brunéi y España, dejándonos en la parada donde empezamos despidiéndonos animadamente, sin ninguna duda es una actividad imprescindible si se quiere comprender esta importante parte de la vida local. Para acabar este intenso día cenamos en el mismo sitio en el que comimos por 12 BND=7,79 € los dos y dimos otra breve vuelta sin ver casi gente, siguiendo la tónica habitual de la ciudad.
DÍA 25 (86)- 24/06/13 SALIMOS DEL PAÍS EN FERRY VÍA LABUAN
A las 6.20 horas estábamos ya cogiendo el bus nº 38 (1 BND=0,65 € cada uno) a Muara, que es la población donde se encuentra la terminal de ferries internacional, tardando una hora aproximadamente en cubrir los 25 kms que hay hacia el noreste, como veis iba despacio y había muchas paradas también, observando zonas residenciales con muy buen aspecto en general. En Muara paró en una explanada desde donde había que coger otro autobús que acercaba hasta la terminal y al que se podía subir enseñando el billete del primero sin coste adicional.
Bien informados a través de internet, sabíamos que saliendo temprano tendríamos tiempo de coger el ferry a la isla de Labuan, ya en Malasia, y otro desde allí a la ciudad de Kota Kinabalu (KK), la principal en la zona, así que compramos el billete para el primer trayecto en la misma taquilla por 17 BND=11,04 € por persona en clase económica (con 2 BND=1,30 € incluidos de impuesto de salida), pasamos el control de pasaportes entregando la parte correspondiente de la ficha que rellenamos al entrar, nos pusieron el sello de salida, y zarpamos casi a las 9 de la mañana a bordo de un cómodo catamarán.
















