LAO-1, RIO MEKONG Y LUANG PRABANG

DÍA 1 (13)- 12/04/13 ENTRADA EN LAOS CELEBRANDO SU AÑO NUEVO

Tras salir temprano en un bus viejo de Chiang Rai (Tailandia) a Chiang Khon (65 THB, baht tailandés=1,45 € por persona, directamente en la estación de autobuses) cogemos un tuk-tuk a la terminal de la barcaza que lleva a Laos (precio fijo de 30 THB=0,67 €).

Información del paso fronterizo Chiang Khon (TAI)-Huay Xai (LAO) y del visado on-arrival para Laos:

Visado para Laos
Visado para Laos

Al llegar al lado tailandés nos sellaron el pasaporte de salida en una pequeña oficina, bajamos andando al muelle de las barcas que entre 5-10 minutos cruzan el río Mekong hasta el lado laosiano y que cuesta 40 THB=0,89 € cada uno. Ya en Laos nos recibieron las banderas del país y la comunista y hay una oficina donde se hace el trámite del visado. Hacer constar que el visado on-arrival (al llegar) es válido para 30 días y está disponible en la mayoría de los pasos fronterizos y aeropuertos, pero no en todos (repito el enlace el Ministerio de Exteriores con los pasos habilitados en la sección documentación y visados). Primero rellenamos dos formularios (vienen en inglés y laosiano) por persona con los datos personales y algunas preguntas de las típicas de sí o no, hace falta una foto de carné y se entregan cumplimentados junto al pasaporte y 35 $=25,69 €, sólo aceptan dólares americanos como ya he dicho.

Tardan un buen rato, calculo que estuvimos allí esperando una media hora junto a un par de personas que también cruzaban en ese momento, hasta que nos entregaron el pasaporte con el sello de entrada y el visado, que ocupa una página entera ya con la inscripción “used” (usado). Por último, comentar que en la frontera hay una oficina de cambio del gobierno, que aunque pensaba que no sería el mejor (no cambiamos allí) resultó serlo, pues el baht tailandés estaba a 1 THB=265 LAK y en el pueblo estaba a 1 THB=263 LAK, como veis un lío de divisas entre THB, LAK y $. Sólo queda ya decir ¡bienvenidos a Laos!

Oficina de las barcazas
Oficina de las barcazas

Una vez en Huay Xai tocaba buscar alojamiento, pero claro había mucha gente por la calle tirando agua y con mangueras o cubos por la celebración del año nuevo y como íbamos con el equipaje intentamos evitarlo cogiendo un tuk-tuk a la zona del pueblo donde salían las barcazas a Luang Prabang (1 km más o menos, costó 100 THB=2,23 €), lo cierto es que fue por otra calle y apenas nos mojamos. Como al día siguiente cogeríamos la barcaza nos venía bien estar por la zona, donde tampoco hay mucha oferta así que nos dimos el lujo de la guesthouse Phonevichith, cuya habitación doble costó 1.000 THB=22,34 €, caro para un presupuesto mochilero pero sin duda uno de los mejores sitios donde estuvimos en todo el viaje, con balcón y vistas al Mekong, su baño, ventilador, a/a, toallas, wifi y desayuno incluido, todo limpio y recientemente remodelado (está justo enfrente de las barcazas), también comimos allí una sopa por 120 THB=2,68 € (como veis en las zonas fronterizas podéis seguir utilizando los bahts tailandeses).

Fiesta del agua en H.Xay
Fiesta del agua en H.Xai
Nadie se libra
Nadie se libra

Ahora sí que salimos preparados para involucrarnos en la fiesta y que nos empaparan…y así fue claro, y con todo tipo de artilugios, yo cuando podía también enganchaba alguna manguera, pues las hay por la calle ya sean de casas particulares o tiendas. No se salva nadie y especialmente las motos se llevan la peor parte, incluso en una casa nos invitaron a la cerveza del país, la “beerlao” que la verdad es suave e intentamos hablar como pudimos con el poco inglés que tenían, desde luego el ambiente era festivo y todo el mundo se reía de todo, también aprovechamos para visitar un pequeño templo en el centro del pueblo al que se accede por unas escaleras (el Wat Jom Khao Manilat).

Barcazas amarradas en el Mekong
Barcazas amarradas en el Mekong

En el centro (que no deja de ser una calle larga sin más) hay muchas guesthouses económicas y alguna casa de cambio (donde por fin conseguimos kips a 1 THB=263 LAK, que como antes he dicho es peor que el cambio oficial del puesto fronterizo. A nada que cambiéis 100 ó 200 € o su equivalente en otra moneda os darán un taco de billetes importante que siempre conviene contar, por si “se equivocan” y te dan alguno menos, cosa que me pasó en Luang Prabang), y es que este es un sitio de paso para entrar o salir de Laos donde tampoco hay mucho que ver. Merendamos en una pastelería con muy buena pinta (llamada “Dream Bakery”) por 40.000 LAK=3,65 € los dos y paseo de vuelta a la guesthouse recibiendo agua por todos lados y participando de la fiesta.

Comentar que tanto en las agencias de Chiang Rai y Chiang khong (Tailandia), como en las de Huay Xai ya se podía comprar el billete para la barcaza de Luang Prabang con algún recargo, pero nos recomendaron hacerlo en las propias taquillas (junto a la zona de embarque y por lo tanto junto a nuestra guesthouse) el mismo día del viaje cuando abrieran a las 8 de la mañana. Sólo quedaba ya secarse para cenar tranquilamente en el restaurante de la guesthouse Phonevichith con vistas al Mekong por 42.000 LAK=3,82 € los dos (noodles de pollo y más beerlao).


DÍA 2 (14)-13/04/13 PRIMERA JORNADA DE NAVEGACIÓN POR EL RÍO MEKONG

Vista de la guesthouse desde el agua
Vista de la guesthouse desde el agua

Madrugué para comprar los billetes con las taquillas recién abiertas y me dieron los números 1 y 2 (los primeros vamos), costando cada uno 220.000 LAK=20,04 € que no está mal para dos días de viaje. Además de las barcazas lentas hay unas lanchas rápidas con un motor de coche adaptado que parecen frágiles y peligrosas (tardan mucho menos, pero son más caras) y que desde luego nadie recomienda. La salida era a las 11, por lo que había tiempo de desayunar en la guesthouse (incluido en el precio) y comprar agua y bocadillos para la travesía (32.000 LAK=2,91 €). Por supuesto que nadie espere un embarcadero o muelle, pues se accede a la barcaza desde la propia orilla del río a través de tablas para salvar el barro y alguna escalera en el mejor de los casos.

Lancha rápida adelantándonos
Lancha rápida adelantándonos

El primero de los dos días de navegación son unas 6 horas hasta el pueblo de Pak beng (donde se hace noche) y alguna más el segundo, por lo que al final los asientos de coche que llevan las barcazas (2 filas de 2 plazas) se hacen pesados, aunque por lo menos se puede andar de vez en cuando (son bastante largas y tienen techo en toda su longitud), hay baños en la parte trasera junto al motor y un pequeño bar que puede servir algo de beber y sopas o noodles deshidratados para comer (prefiero los bocadillos). Aunque los asientos estaban numerados (deben corresponderse con los números de billete, en nuestro caso 1 y 2 eran los primeros de la parte delantera, es decir la proa), no parece que nadie lo controle y digo esto porque es importante sentarse lo más a proa posible si no se quiere acabar sordo, pues el compartimento del motor (en la parte trasera o popa) no va para nada aislado (incluso dudo que fuera un motor marino, sino uno adaptado de algún vehículo terrestre).

Puente de gobierno de la barcaza
Puente de gobierno de la barcaza
Pescadores en el Mekong
Pescadores en el Mekong

Al final salimos a las 11:30 después de colocar los equipajes en espacios bajo la cubierta principal y también sobre esta, coincidiendo allí una variopinta mezcla de locales y turistas (y es que el Mekong no deja de ser una vía de transporte fundamental para Laos), además muchos de los mochileros que conocimos nos los fuimos encontrando por todo el país. Detrás nuestra iba una pareja de argentinos con la que aprovechamos para hablar español, charlando de viajes mientras disfrutábamos de las vistas del río, alguna zona de rápidos con más corriente, las montañas cercanas, pescadores o grupos de niños en aisladas villas e incluso elefantes en alguna de las orillas, ya fuera bañándose o llevando algún tronco. En definitiva, es un viaje agradable, pero que debido a su duración no está de más tener algún libro para leer (o la guía de viaje) y hacer amigos, si bien es cierto que en algunas zonas del río aprecié bastante basura y sobre todo pequeños conatos de incendios en algunas laderas, que al preguntar me dijeron que son provocados para coger la madera, como siempre una triste noticia. Tengo que decir que esperaba estos países tranquilos, como así fue, por su filosofía y cultura, pero también con más respeto por el medio ambiente del que observé.

Bonita puesta de sol sobre el río
Bonita puesta de sol sobre el río Mekong

Y tras más de 6 horas de navegación (casi a las 6 de la tarde) llegamos a Pak Beng, donde sí que existe un pequeño muelle flotante, recibiéndonos buena parte del pueblo con multitud de ganchos con folletos y fotos de sus casas de huéspedes (guesthouses), pues este pueblo depende del río y de las escalas de estas barcazas. Finalmente, tanto los argentinos como nosotros fuimos a la Sivongsak, nos llevaron en una pick-up (3`como mucho pueblo arriba) y al ver la habitación la dimos por buena, con ventilador, toallas, baño propio, bastante limpia y con wifi y todo. Nos dijeron que podíamos encargar desayuno y bocadillos para la travesía del día siguiente, pagando 85.000 LAK=7,75 € (con 3 bocatas que según comentaron hacían ellos el pan) por ello más los 50.000 LAK=4,56 € que costaba la habitación doble por esa noche.

Compañía en la guesthouse
Compañía en la guesthouse de Pak Beng

Salimos a cenar con los argentinos, encontrando varios locales en el centro del pueblo muy cerca de la guesthouse y eligiendo uno que nos costó 95.000 LAK=8,67 € los 4 por varios platos sencillos pero que estaban buenos. Dimos un breve paseo para bajar la comida, pues la noche invitaba a ello con un cielo despejado y una temperatura agradable, acabando así la primera etapa de esta bonita experiencia por un río que no perderíamos de vista prácticamente hasta su desembocadura en Vietnam.


DÍA 3 (15)- 14/04/13 SEGUNDA ETAPA POR EL MEKONG, DESDE PAK BENG A LUANG PRABANG

Muelle flotante de Pak Beng con las barcazas
Muelle flotante de Pak Beng con las barcazas

Desayunamos un estupendo y delicioso pancake (como tortita) con plátano, muy típicos en todos estos países y nos bajaron al muelle en la pick-up, saliendo pasadas las 9 de la mañana tras colocar de nuevo el equipaje y despedirnos de nuestros caseros. Hoy tocaba un paseo en barco de unas 8 horas por lo que nos dio tiempo a todo, charlar con compañeros de viaje, leer preparando la ruta para los próximos días, intentar dormir, comer de lo que llevábamos y por supuesto seguir disfrutando de este inusual viaje y de las vistas que el imponente río Mekong nos proporcionaba, aprovechando que el día estaba despejado.

Durante la travesía y poco antes de llegar a Luang Prabang pasamos junto a las cuevas de Pak Ou, que están a 25 kms de dicha ciudad, en las que hay multitud de imágenes de Buda y donde había mucha gente (no en vano estábamos en pleno año nuevo budista) y por lo tanto muchos barcos ya que es la mejor forma de llegar hasta aquí. Eran sobre las 5 de la tarde cuando la tripulación del barco “nos dijo” que habíamos llegado, pero es que estábamos en una orilla del río junto a un barrizal y una ladera que había que subir, claro. Lo cierto es que ya fuera por la fiesta o porque las estaciones de autobús o embarcaderos suelen estar alejados del centro para favorecer el uso de los omnipresentes tuk-tuks, motivo por el que me inclino y que se puede entender como lógico para ayudar al sector, la ciudad ni se veía ni se intuía y tampoco se correspondía con el punto de llegada que marcaba la guía, luego comprobamos que estábamos a unos 5 kms del centro más o menos.

Al subir la ladera una fila de tuk-tuks nos esperaba con una taquilla y precio fijo (pues de lo contrario se regatea) de 20.000 LAK=1,82 €/persona. Durante el trayecto nos tocó mojarnos con el agua que tiraban a nuestro paso protegiendo los macutos con los chubasqueros y ya en el centro (afortunadamente ya estaba bajando el sol y estaban parando de tirar agua, lo que evitó acabar calados hasta los huesos) seguimos nuestro procedimiento habitual para encontrar un sitio donde quedarnos, que consistía en que ella se quedaba con los macutos y yo me daba una vuelta por los alojamientos viendo siempre las habitaciones (nunca ponen pegas y suele ser lo normal), regresando para comentar lo visto y decidir. Pero estábamos en el año nuevo y toda respuesta que recibí de los al menos 20 sitios en los que pregunté fue “sorry, it`s full/lo siento, completo”, así que tuvimos que alejarnos un poquito del centro encontrando una habitación en la guesthouse Merry nº2 por 80.000 LAK=7,30 € la noche (reservamos 3) por una habitación doble algo justa, con una ventana muy pequeña, baño compartido (limpio eso sí), ventilador y wifi pero sin toallas (nosotros ya llevábamos).

Cuevas de
Cuevas de Pak Ou

Ya veis que aunque haya una gran oferta de alojamientos económicos y se pueda viajar sin reservar nada en casos puntuales como este merece la pena hacerlo, además es sin duda la mejor época para visitar esta población y que nos coincidió por pura casualidad, ya que la celebración de la “fiesta del agua” (o el año nuevo del calendario budista conocido aquí como Bun Pi Mai Lao) se extiende una semana por lo menos, pero los días más fuertes son 3 (normalmente a mediados de abril) y justo coincidirían con los días 14, 15 y 16. Salimos al centro a cenar (no tardaríamos más de 10`andando)  encontrando un mercadillo de comida en un estrecho callejón cuyos puestos ofrecían platos tipo buffet por 10.000 LAK=0,91 € bebida aparte, también tenían barbacoa. Después una vuelta por el mercado de artesanía encontrándonos a gente conocida del barco, algunos de los cuales se “alojaban” en el patio de una guesthouse casi gratis con opción de utilizar los servicios, ante la falta de opciones.


DÍA 4 (16)-15/04/13 VISITA A LUANG PRABANG: ENTRE TEMPLOS Y AGUA

Esta fue la antigua capital de Laos y sede de la monarquía hasta su disolución, no llega a los 80.000 habitantes y es la tercera ciudad en tamaño del país, su principal atractivo son los innumerables templos budistas que le valieron el título de ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1995 y es sin duda uno de los destinos turísticos más importantes del país. El centro de la ciudad se encuentra en la confluencia del río Nam Khan con el Mekong, tratándose de una población de construcciones muy bajas.

Vistas desde la colina
Vistas desde la colina Phu Si

Preparados con bañador y camiseta para ensuciarnos nos dirigimos al centro con la idea de visitar algunos templos y disfrutar del día grande del Año Nuevo Laosiano, comenzando por el ascenso a la colina Phu Si, de unos 100 metros de altura (mejor a primera hora pues la temperatura se aproximaba a los 40º, así que la fiesta del agua nos vendría bien), accediendo a ella desde la calle Chao Sisuphon (al este de la colina) y pagando el acceso (20.000 LAK=1,82 €, dejan pagar en $ y THB siendo 3 y 80 respectivamente). Primero se pasa por el santuario Wat Tham Phu Si antes de llegar a la cima coronada por la estupa (monumento budista) That Chomsi y desde las que hay muy buenas vistas de la ciudad y las montañas que la rodean, bajando por el lado oeste hasta la calle principal que se llama Sisavangvong, sin duda es una de las visitas imprescindibles de Luang Prabang.

Día grande de la Fiesta del Agua
Día grande de la Fiesta del Agua

Ya en la calle central la batalla de agua estaba servida y no tardaron en empaparnos (algunos también tiraban harina o agua de colores con pintura diluida), ni yo en ir cogiendo agua de los barreños que había por todos lados y atacar a locales y turistas, la verdad es que el ambiente era muy bueno y el agua era de agradecer con el calor que hacía. Justo enfrente de la colina al cruzar la calle estaba el Royal Palace Museum (edificio colonial francés que sirvió de residencia al Rey a principios del siglo XX), que se debe visitar bien vestido (no con pantalones cortos ni hombros descubiertos), pero levantaron un poco la mano (por la fiesta del agua) y al menos entramos en los jardines y exteriores del museo sin pagar (cierra de 11 a 13:30 h).

De allí al contiguo Wat Mai Suwannaphumaham (entrada 10.000 LAK=o,91 €), un bonito templo budista que destaca por sus paredes con relieves dorados. De nuevo en la calle Sisavangvong cambiamos más bahts tailandeses a 1 THB=263 LAK (igual que en Huay Xai) y tuve que contar de nuevo el fajo de kips y decirle que había contado mal (primero lo hizo él delante mío y ya me di cuenta de que “se había equivocado”), faltando un billete de 100.000 LAK=9,12 €, así que ¡atentos a estos detalles!

Continuando por la calle en dirección noreste llegamos a varios templos que visitamos en poco tiempo, ya cerca de la península que forman los dos ríos, son el Wat Si Bun Heuang, el Wat Sirimungkhun y el Wat Sop, todos ellos gratuitos e incluidos en el circuito a pie por el centro de la guía Lonely Planet del 2008, alcanzando el Wat Xieng Thong en el extremo de dicha península (aquí la calle se llama Sakkarin) que es otro de los importantes, rodeado por pequeñas estupas y con bonitos detalles como los tejados que bajan hasta casi tocar el suelo.

Preparados para el desfile
Preparados para el desfile
Monjes desfilando
Monjes desfilando

El recinto es gratuito excepto la cochera del carruaje fúnebre (entrada 10.000 LAK=0,91 €) pero que bien merece la pena pagar. Regresamos al centro de la calle principal recibiendo más agua con el ambiente festivo y buscando opciones para comer entre las muchas que hay por la zona, eligiendo unos bocatas de un puesto callejero que tenía cola por 10.000 LAK=0,91 € más la bebida. Seguidamente nos acomodamos en la colina contigua para ver un desfile que estaba a punto de empezar y que resultó de lo más curioso, con una mezcla interesante de niños con trajes típicos, grupos disfrazados, monjes budistas o gente con banderas comunistas y de Laos.

Baños en el río
Baños en el río Nam Khan

Tras el desfile continuamos disfrutando de la fiesta e incluso empezó a llover un poco, lo cual dada la situación no era muy relevante, bajando por la calle Kingkitsarat que discurre junto al río Nam Khan, en el que mucha gente local se estaba bañando y observando las furgonetas pick-up (el centro estaba cerrado al tráfico) que pasaban con grupos organizados con bidones de agua en el centro y disparando a placer con sus fusiles de agua, ¡qué profesionales!

Ya de regreso al albergue y atardeciendo hicimos una breve parada en el templo Wat Visoun (nos pillaba de paso) en el que no pagamos (según la guía había entrada), pero ya nos habíamos hecho una buena idea de lo maravilloso de los templos de la ciudad y fuimos a pegarnos una merecida ducha. Para cenar volvimos al mercado de comida (está en el extremo sur de la calle principal (Sisavangvong) junto al cruce con la calle Kitsarat, optando por la barbacoa (45.000 LAK=4,12 € más la bebida y nos quedamos muy bien). Buen día en el que disfrutamos de los preciosos templos y el espectacular ambiente festivo de la ciudad.


DÍA 5 (17)- 16/04/13 EXCURSIÓN A LA CASCADA TAT KUANG SI

Zona cercana a la cascada
Zona cercana a la cascada

Debido a la fiesta la idea inicial de alquilar una moto para una excursión por los alrededores de Luang Prabang se complicó, observando junto al albergue una pequeña furgoneta-taxi con dos filas de asientos en la parte posterior (más grande que un tuk-tuk) que iba a la cascada de Tat Kuang Si, situada a unos 30 kms al sur de la ciudad, uno de los mejores lugares para ir por los alrededores, así que nos unimos por 50.000 LAK=4,56 € i/v cada uno, más barato que la moto y no había que preocuparse de conducir (como veis muchas veces no es difícil organizar las cosas al momento).

Cascada de Tat Kuang Si a tope de gente durante el Año Nuevo Laosiano
Cascada de Tat Kuang Si a tope de gente durante el Año Nuevo Laosiano

Salimos para la cascada junto a Sue (inglesa de unos 60 años y que viajaba sola), Teresa y Alice (dos chicas más jóvenes de Alemania e Italia) y un japonés del que no supimos el nombre pues no hablaba nada de inglés, nos fueron tirando agua por las aldeas que cruzábamos y hasta un personaje alcanzó a Charo con una pistola de aire (quedó en un pequeño susto) y todo entre una animada conversación. Ya en el exterior del recinto hay un montón de puestos de comida y artesanía, decidimos hacer la excursión juntos salvo el japonés, quedando ya con nuestro conductor en un lugar visible para la vuelta y comiendo una rica ensalada de papaya por 15.000 LAK=1,36 € antes de entrar.

Un ratito de descanso
Un ratito de descanso

Para acceder hay que pagar una entrada de 20.000 LAK=1,82 € por persona, pasando por un recinto con osos malayos (rescatados de los furtivos según parece) y algún pequeño puesto antes de llegar al primer nivel de la cascada, donde hay una zona de baño que hasta se puede saltar al agua desde un árbol con una cuerda al estilo de Tarzán. La cascada es preciosa con una imponente caída de agua que da a un primer estanque y otro justo debajo donde estaba la zona de baño, pero era festivo y estaba atestada de locales y turistas, así que decidimos subir al segundo nivel (sin apenas gente) por una vereda que hay a la derecha de la cascada y que, aunque tiene algo de dificultad, se puede hacer (de hecho, Sue tampoco pasó grandes apuros, pero es que para tener unos 60 años estaba en forma). Alcanzamos la zona por la que el agua caía hacia abajo dando lugar a la cascada, donde también había un estanque suficiente en tamaño para bañarse y sobre todo unas preciosas vistas de todas las montañas de los alrededores, que hicieron que el ascenso mereciera la pena. Bajamos por otro camino que sale a la izquierda de la cascada (según se entra) o lo que es lo mismo, un camino en mejores condiciones y menor dificultad que el de la derecha y por el que podéis subir y bajar del segundo nivel.

Grupo durante la excursión
Grupo durante la excursión
Imitando a Tarzán en la laguna contigua a la cascada
Imitando a Tarzán en la laguna contigua a la cascada

Ya en la cascada y aunque hubiera mucha gente nos bañamos en la poza y saltamos al agua desde el árbol, tuvimos incluso que hacer cola para esperar nuestro turno para saltar pero fue divertido y lo pasamos bien (es lo que tiene venir durante la fiesta del Año Nuevo Laosiano) quedándonos el tiempo justo para comernos unos bocadillos (a 10.000 LAK=0,91 € la unidad) mientras esperábamos a nuestro conductor, además un francés nos pidió volver con nosotros ya que su bicicleta (con la que estaba recorriendo el país) se había pinchado y no podía arreglarla allí (por supuesto no pusimos pega alguna). El viaje de vuelta fue todavía más ameno, pues pasando el día juntos ya habíamos ganado algo de confianza, evitando el agua con unos plásticos laterales que tenía la furgoneta (de todas formas como estaba atardeciendo la celebración amainaba ya) e incluso con una propuesta por parte de Teresa y Alice para ver una película, en inglés, que ponían en una librería-tetería que había junto a su albergue, aceptando tanto nosotros como Sue. Como anécdota, la película resultó ser “La vida de Pi”.

Puestos nocturnos con barbacoa
Puestos nocturnos con barbacoa

Tras despedirnos de nuestros compañeros de excursión y con el deseo de volver a coincidir en algún otro lugar de Laos (como así fue con Sue), buscamos un sitio para cenar, dando con un restaurante indio muy próximo a nuestra guesthouse en el que cenamos bien por 48.000 LAK=4,37 € los dos con bebidas incluidas. A la vuelta en el alojamiento decidimos que nuestra próxima parada sería Vang Vieng, comprando los billetes para el día siguiente en la agencia del propio albergue por 120.000 LAK=10,94 € cada uno (nos habíamos fijado en los precios de las agencias y este igualaba al mejor), desde luego que en estos viajes es común tener una idea general del recorrido según los días de que se disponga e ir moldeándolo poco a poco al gusto, pues es muy fácil organizar los desplazamientos de un día para otro.

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