
DÍA 11 (23)- 22/04/13 TEMPLO WAT PHU CHAMPASAK EN MOTO
Viajar de noche tiene claras ventajas como que no hace falta alojamiento para esa noche y parece que se avanza más, aunque no siempre se descansa bien (recuerdo que el bus nocturno desde Vientiane costó 160.000 LAK=14,57 € a cada uno). La llegada a Pakse estaba prevista hacia las 7 de la mañana (unos 680 kms siempre por la carretera 13, que trascurre cerca del río Mekong y por lo tanto de la frontera con Tailandia), unas 10 horas de recorrido con alguna parada intermedia para ir al baño o comer algo. Yo particularmente no descanse todo lo bien que hubiera deseado pero suficiente, llegando a Pakse a la hora mencionada.
Pakse es la capital de la provincia de Champasak y cuenta con unos 65.000 habitantes, su centro está rodeado por los ríos Mekong y Se Don y aquí se cruzan la carretera 13 que recorre el país de sur a norte con la 23 que va a Tailandia por un lado y a la meseta del Bolaven por otro, que junto a la cercanía con el templo Wat Phu lo convierten en una buena base de operaciones y visita casi obligada. El bus nos dejó en la llamada estación VIP de Pakse no muy lejos del centro, pero aun así cogimos un tuk-tuk a la calle principal (que es la propia carretera 13) por 10.000 LAK=0,91 € por eso de los macutos que nos podíamos haber ahorrado. Di una buena vuelta antes de dar con la guesthouse Nang Noi, en la calle nº5 cerca de la policía y paralela a la principal, que fue uno de los mejores alojamientos de Laos y también del viaje en general, habitación doble muy limpia con su propio baño, toallas, ventilador, una pequeña terraza y wifi por 70.000 LAK=6,38 € la noche (reservamos dos, además alquilaba motos en muy buen estado).
Comimos algo y nos relajamos un rato para salir ya repuestos hacia las 12 del mediodía con la intención de visitar el famoso templo Wat Phu Champasak, para lo que alquilamos una de las motos del alojamiento para dos días (50.000 LAK=4,55 € por día, si sólo se alquila un día sube a 60.000 LAK=5,46 €, son scooters de cambio automático), tuvimos que dejar el pasaporte pero si durante el viaje tuviera que decir un sitio donde las motos estaban en buen estado, mejor te explicaban su funcionamiento y menos dudas sobre posibles estafas te surgieran fue este, muy recomendable en general. Repostamos 20.000 LAK=1,82 € de gasolina dejando el depósito alto y con los mapas fotocopiados de la ciudad y los alrededores que nos habían dado buscamos la salida por el puente laosiano-japonés sobre el Mekong.
Tras unos minutos tomamos la salida a Champasak por una carretera recién construida y muy cómoda, recorriendo unos 45 kms hasta el templo y pasando por unos bonitos paisajes y pequeñas villas donde la gente nos sonreía sin parar e incluso algunos niños decían sorprendidos “falang” que significa “extranjero” en laosiano. En una de ellas antes de llegar paramos a comer y fue una buena y divertida experiencia, nos entendimos como pudimos (señalando, pues inglés cero) comiendo pollo frito por 28.000 LAK=2,55 € los dos, me extrañó que se sorprendieran de vernos dada la cercanía del templo, que es uno de los puntos más visitados de Laos. La entrada al recinto del templo costó 30.000 LAK=2,73 € por persona más 5.000 LAK=0,45 € por dejar la moto en la explanada que hacía de parking, incluyendo la visita a un pequeño museo muy interesante y por supuesto a las ruinas de este fabuloso templo de arquitectura jemer del período de Angkor, declarado patrimonio de la Humanidad en 2001 y de visita imprescindible. Además, si se ve antes de ir a Angkor en Camboya, como fue nuestro caso, mucho mejor, pues aunque merezca la pena igualmente es más pequeño y menos espectacular.
En primer lugar accedimos al templo recorriendo un largo paseo con estanques (llamados barays), subiendo las escaleras a un segundo nivel (con restos de dos pabellones cuadrangulares de arenisca jemeres) para volver a subir al santuario principal desde al que hay unas espléndidas vistas de todo el resto del recinto y de la zona en general, sin perder de vista a nuestro querido río Mekong (además ese día no había muchos turistas, disfrutando de la visita en una calma casi total pero como de costumbre con muchísimo calor). Ya de bajada visitamos el museo que narra la historia del lugar, cogiendo la moto y emprendiendo el camino de regreso con otros 45 kms por delante, pero sin prisa ninguna, parando y saludando a la gente en las aldeas por las que pasamos, aprovechando para comprar agua o alguna fruta mientras el sol iba bajando haciendo que la temperatura fuera más agradable.
De vuelta en Pakse paramos en el templo-monasterio budista Wat Luang, junto al puente francés de la carretera 13 sobre el río Se Don, un precioso lugar con multitud de detalles como las puertas de madera talladas en el que es aconsejable detenerse, yendo a continuación a la guesthouse a comentar la excursión con sus propietarios en el amplio salón que tienen. Para cenar dimos con un restaurante en la calle principal (carretera 13), que es donde más establecimientos hay, llamado Europa y cuya comida no nos convenció (el precio 59.000 LAK=5,37 € los dos). Sin duda, una excursión muy recomendable.
DÍA 12 (24)- 23/04/13 MESETA DEL BOLAVEN EN MOTO
Desayunamos en la propia guesthouse por 27.000 LAK=2,46 € (la limonada no hay que perdérsela, estaba de escándalo) y compramos los billetes para la próxima etapa a Don Det (en la zona conocida como las 4.000 islas) en la agencia Soutchai Travel, igual que la de Vientiane, que había en el centro por 60.000 LAK=5,46 €. Ya con la moto y tras atender a todos los consejos sobre las diferentes cascadas que hay por la zona del Bolaven y los caminos de acceso (nos contaron cuales eran buenos para llegar con la moto), salimos repostando 21.000 LAK=1,91 € pues la distancia que en un principio íbamos a recorrer era muy similar a la del día anterior (48 kms ida hasta el pueblo de Paksong) y tomamos dirección a la meseta del Bolaven por la carretera 13 para salir de Pakse y luego la 23 dirección a Paksong.
El día empezó soleado pero se iba nublando mientras avanzábamos cruzando pequeñas aldeas donde una vez más la gente nos saludaba y sonreía a nuestro paso, entre un paisaje de mayor vegetación que en la zona de Champasak y una carretera decente, haciendo constar que la conducción en Laos me pareció mejor de lo esperado, hay que tener cuidado en las zonas más urbanas pero por lo demás bastante bien, nada que ver con la de uno de sus países vecinos y que luego comprobamos, Vietnam (sin lugar a dudas la peor). Hacia el kilómetro 40 está la salida a la cascada Tad Yuang, que fue la que elegimos para visitar siguiendo el consejo de nuestra guesthouse por su belleza y facilidades de acceso (un camino de unos 2 kms en buen estado), pagando 3.000 LAK=0,27 € por el parking y 10.000 LAK=0,91 € de entrada cada uno, caminando unos minutos y bajando por una vereda para ver la cascada desde su nivel inferior.
Parecía que iba a llover en breve y estábamos casi solos, apenas unos cuantos locales haciéndose fotos, admirando la caía de entre 30 ó 40 metros que puede tener la cascada y toda la selva que la rodea, es espectacular, subiendo a continuación al nivel superior donde hay un puente para cruzar el río y pasear por la zona con posibilidad de bañarse, pues unas niñas lo estaban haciendo, pero el día no invitaba a ello. De vuelta nos paramos a comer en el restaurante que hay dentro del recinto, justo cuando empezaba a diluviar, por lo que nos lo tomamos con mucha calma para ver si paraba mientras comíamos pidiendo carne de cerdo que hacían en una barbacoa, arroz pegajoso y ensalada de papaya, todo realmente bueno por 50.000 LAK=4,56 €. Llegamos a la moto (ya sin llover) para ver si estaba muy empapada o no, saliendo finalmente, no sin antes retar a una rápida partida de “petang” a unos niños que estaban jugando a esta especie de deporte nacional que viene a ser como la petanca, de hecho, ya veis que el nombre es casi igual (lo que no se es de quién fue la idea primero), emprendiendo el camino de regreso y descartando llegar hasta Paksong (entre 8 y 10 kms más) por la posibilidad de más lluvias.



Durante la vuelta acabó saliendo el sol de nuevo, paramos en varias ocasiones y en general fuimos disfrutando del paisaje y las aldeas hasta llegar a Pakse, donde tomamos de nuevo el puente laosiano-japonés para visitar una enorme estatua de Buda que preside una colina y ya el día anterior habíamos visto. Para subir al monumento de manera directa hay que subir escaleras y más escaleras de cemento y madera a través del bosque, se tarda un buen rato la verdad (Charo se quedó abajo) pero las vistas, como no podía ser de otra manera, son una pasada apreciando toda la ciudad y su entorno, además parece que la zona es reciente y está todavía en obras, llamándome la atención varias filas con docenas de estatuas de Budas que había en la zona superior. Desde allí a la guesthouse, saliendo a cenar de nuevo a la calle principal y con más suerte que el día anterior, pues dimos con un buen sitio en el que pedimos arroz con huevo uno y pasta el otro por 50.000 LAK=4,56 € y una especie de pancakes de postre que vendían una pareja de abuelos en la calle muy baratos y ricos.
DÍA 13 (25)- 24/04/13 VISITA A DON DET EN LA ZONA DE LAS 4.000 ISLAS
Tras desayunar de nuevo en la guesthouse (con limonada incluida por supuesto) por 27.000 LAK=2,46 € los dos nos recogió la mini-van que nos llevó a Ban Nakasang en unas dos horas y media de viaje (unos 130 kms hasta aquí, donde se coge una barca pues Don Det es una isla), siempre siguiendo la carretera 13 que transcurre junto al Mekong. Según la agencia donde compramos el billete (60.000 LAK=5,46 € en Soutchai Travel) la barca de Ban Nakasang a Don Det estaba incluida, pero nos la quisieron cobrar, teniendo que llamar a la agencia por teléfono (lo hicieron unos ingleses) lo que solucionó el problema, tras hablar el de la taquilla con la agencia también.
Cruzamos el río en pocos minutos sorteando varias islas más pequeñas (el nombre que recibe la zona, 4.000 islas, no es casualidad) llegando a una playa de arena en el extremo norte de Don Det, donde empieza el camino que recorre la isla con un montón de bungalows para huéspedes y alojamientos económicos. Di una vuelta buscando y después de ver unos cuantos nos decidimos por los bungalows Jhony, que están junto a la playa donde para la barca y que son sencillas cabañas con una hamaca en el porche y baño muy sencillo por 50.000 LAK=4,56 € la noche, eso sí había un montón de mosquitos y otros insectos, lo cual es habitual en un viaje por el sudeste asiático, pero aquí era ya excesivo. Tras acomodarnos nos fuimos a nadar un rato en la orilla del Mekong, justo donde la barca nos había dejado que hay una pequeña playa, había más gente y estuvimos un buen rato allí, si bien es cierto que la idea de nadar en el río Mekong puede sonar poco deseable.
Comimos en un restaurante cercano a la playa y el alojamiento por 54.000 LAK=4,92 € y andando por la pequeña villa que hay en esta isla (y que tiene multitud de alojamientos para mochileros, bares y restaurantes e incluso agencias para organizarse los próximos trayectos) fuimos viendo los precios para ir directamente a Siem Reap (Camboya) para visitar los templos de Angkor Wat. La verdad es que este sería uno de los peores desplazamientos del viaje pues hablamos de casi un día de autobuses, Phnom Penh (la capital camboyana) queda más cerca, pero para hacer el itinerario más natural y evitar idas y vueltas al mismo sitio era nuestro siguiente paso. Tocaba ya relajarse en las hamacas en el porche de nuestro bungalow, simplemente balanceándonos y apartando moscas, sin hacer nada.
Al atardecer salimos a pasear cruzando el pueblo y llegando casi al puente que cruza a la isla contigua de Don Khon, en un ambiente muy tranquilo, pero con bastante calor como era habitual. En las agencias vendían diferentes excursiones por la zona en kayak o avistamientos de una especie de delfín que habita estas aguas, pero debo reconocer que este lugar no nos llamó especialmente la atención y preferimos reservar el viaje a Siem Reap (Camboya) para el día siguiente, encontrando como mejor precio el de 35 $=25,69 € cada uno en una agencia ya con todos los trayectos incluidos (barco para salir de la isla y dos autobuses hasta Siem Reap), es lo bueno que tiene viajar sin nada reservado, si un lugar no gusta tanto te vas y si te quieres quedar más tiempo, pues te quedas y listo.
Para cenar elegimos un restaurante indio donde comimos unas gambas al curry y pollo con otra salsa por 64.000 LAK=5,82 € todo, conociendo a Javier, un manchego (de Cuenca) que estaba pegándose un añito entero de viaje e iba con un grupo de gente que había conocido por el camino, nada mal vaya. De allí al albergue imaginando como sería la vida en este tranquilo pueblo antes de la llegada de mochileros, pues algunos bares con música alta rompían un poco la calma. Por último, aprovechamos para reservar alojamiento en Siem Reap para el día siguiente, pues llegaríamos ya por la noche y cansados probablemente por lo que sería mejor ir sobre seguro, lo hice en la guesthouse “Yellow” a través de Booking.com y ya en el diario de Camboya lo describo.
DÍA 14 (26)- 25/04/13 LARGÍSIMO TRASLADO HASTA SIEM REAP, PASAMOS A CAMBOYA
Iniciamos el viaje en la propia agencia donde lo contratamos y donde pagamos ya la visa on-arrival (en frontera) para Camboya y que detallaré en la información del paso fronterizo. Cruzamos el Mekong en una de las barcas y hacia las 9.30 ya estábamos en el bus que nos llevaría a Camboya. En poco tiempo llegamos a la frontera en Dom Kralor que está a menos de 20 kms desde Ban Nakasang (el pueblo justo enfrente de Don Det) siguiendo la carretera 13.
Información del paso fronterizo de Dom Kralor (sur de Laos-norte de Camboya) y del visado on-arrival para Camboya:
Esta frontera es de lo más simple que se pueda imaginar (físicamente), de hecho, recuerda a las de Europa de los años 30 que he visto en algún documental, pasamos ambas barreras y el autobús se detuvo en el lado camboyano. Allí un encargado había reunido previamente los pasaportes y el dinero ya en la oficina de la agencia en Ban Nakasang (Laos). La información que yo barajaba era de 25 $=18,07 € por la visa, pero la agencia nos pidió 30 $=21,69 € divididos de la siguiente forma según explicaron, 25 $ por la visa, 2 $ por el sello de salida de Laos, 2 $ por el sello de entrada a Camboya y 1 $ por las gestiones para la agencia, sinceramente no sé dónde irían a parar los 2 $ de cada sello (aunque es fácil imaginarlo) pero por apenas 3 € no iba a discutir y es lo más cómodo (nadie en el autobús puso pega alguna).
Se supone que de pasarlo por libre sólo te ahorrarías el dólar de gastos de gestión y habrá que “negociar” por los sellos de salida. Tocó esperar un rato en un “oportuno” mercadillo con fruta y algunos recuerdos en el lado camboyano hasta que el encargado trajo todos los pasaportes y continuamos la marcha. No hubo registro alguno de equipajes, sólo nos pasaron un termómetro portátil para ver si alguien tenía fiebre o algo. Hacer constar que se puede cruzar de Laos a Camboya en barco por el río Mekong en el puesto fronterizo de Voen Kham (apenas a 5 kms de este puesto) e imagino que todo lo demás será igual. En este puesto no expedían visado en frontera si se cruza al revés, es decir para entrar en Laos (información que concuerda con la página web del Ministerio de Exteriores a fecha del año 2013), por lo que en caso de cruzarlo en dicho sentido habrá de asegurarse si sigue siendo así y obtenerlo con anterioridad en caso afirmativo.
Si queréis continuar a Camboya o volver por donde vinimos (Tailandia) os dejo los enlaces de nuevo, ¡espero veros pronto! 😊



















