CB-2, PHNOM PENH

DÍA 5 (30)- 29/04/13 PANORÁMICA DE ANGKOR A VISTA DE PÁJARO Y A PHNOM PENH

Durante el trayecto en el mencionado bus de “Angkor Paramount Express” (7 $=5,13 € cada uno) pudimos disfrutar de las vistas del lago Tonlé Sap a lo lejos por nuestra derecha, de los paisajes típicos camboyanos dominados por campos de arroz y sus altísimas y delgadas palmeras y también cruzamos varias poblaciones. Hay algo más de 300 kms entre las dos ciudades que recorrimos en unas 6 horas (es cierto, mucho tiempo para esta distancia…pero así son los desplazamientos por esta zona del mundo, así que tranquilidad y paciencia), parando a comer hacia las 4 de la tarde en un restaurante de carretera (5 $=3,67 € los dos por noodles y arroz y agua de beber). Casi todo el trayecto sigue la carretera 6 camboyana hasta que se enlaza con la 7 en la parte final del viaje. A decir verdad, no se me hizo largo entre consultar algún folleto informativo (no llevamos guía de viaje de Camboya), observar el paisaje y la gente de los pueblos por los que pasábamos e incluso algún intento de conversación con lugareños, aunque el inglés no está extendido entre los que no trabajan con el turismo.

Una vista más general desde el globo
Una vista más general desde el globo

Llegamos a Phnom Penh hacia las 7 de la tarde y como siempre lo primero era negociar un tuk-tuk a la guesthouse, hay que decir que es muy normal que las ciudades del sudeste asiático tengan varias paradas de autobuses según las rutas o compañías y que no estén céntricas (facilitando así el uso de los tuk-tuk, algo lógico y provechoso para ellos). Dicho esto, intenté preguntar dónde estábamos en un mapa que había en la parada, pero no me quedó claro y el mejor precio que obtuvimos fue de 3 $=2,20 € por el tuk-tuk, seguramente se podía bajar pero tampoco era una barbaridad y ya era de noche y estábamos cansados, además tardó un ratillo en llegar lo que quiere decir que había cierta distancia. La Spring Guesthouse la reservamos en Hostelbookers con anterioridad y está bastante bien, es un edificio con cinco o seis plantas más parecido a un hotel que a un albergue, nuestra habitación tenía TV, ventilador, baño propio con toallas, wifi, era amplia, estaba suficientemente limpia y hasta nos dieron agua al llegar. Como no podía ser de otra manera nos acomodaron en la quinta planta y no había ascensor, pero un chaval del hotel se ofreció a subir el equipaje a lo que no me opuse, ganándose su propina con todo merecimiento.

Habitación en Spring Guesthouse
Habitación en Spring Guesthouse

Allí obtuve una guía gratuita de la ciudad de estas que traen mucha publicidad, corroborando como ya vi en internet que estaríamos a unos 15 minutos andando del Museo Nacional y el Palacio Real y a 20 del paseo fluvial de nuestro querido río Mekong, con el que nos volvíamos a encontrar, y a otros 15 o menos en dirección sur de la prisión de los jemeres rojos de Tuol Sleng (varios de los lugares de más interés de la ciudad). Se podría decir que la situación no era lo que se dice céntrica, pero sí más que aceptable y a buen precio, pues pagamos 18 $=13,20 € por 3 noches, lo que dejaba la habitación doble en 6 $=4,41 € la noche. Finalmente, salimos a pasear por los alrededores encontrando una hamburguesería donde cenamos por 5,90 $=4,32 € los dos.


DÍA 6 (31)- 30/04/13 VISITAS AL MUSEO NACIONAL DE CAMBOYA Y AL PALACIO REAL

Phnom Penh es la capital del reino de Camboya y cuenta con un millón y medio de habitantes, su centro es pequeño y se extiende por la ribera del río Mekong, conservando aún algún edificio colonial de la época francesa (cuando se la conocía como la perla de Asia). Actualmente sigue necesitando mejoras pese a su reconstrucción tras el paso de los Jemeres Rojos, pero en general es una ciudad agradable y sus puntos principales se pueden visitar en un par de días.

Patio interior del Museo Nacional
Patio interior del Museo Nacional
Palacio Real
Palacio Real

Como no había prisa nos levantamos algo tarde, desayunamos y nos plantamos en la zona del Palacio Real (Royal Palace) y el Museo Nacional (uno enfrente del otro) casi a la una de la tarde tras andar entre 15 y 20 minutos desde el alojamiento. Primero comimos en una pizzería por 10,40 $=7,65 € los dos y entramos en el Museo Nacional que cuesta 5 $=3,67 € (cada uno claro), pudiendo visitar interesantes exposiciones de arte jemer de la época de Angkor así como anteriores y posteriores a la misma. Seguidamente andamos hasta el Palacio Real que es un poco más caro (entrada a 6,50 $=4,78 €), viendo los preciosos jardines cuidados al milímetro, la Silver pagoda (pagoda de plata) y el edificio de la sala del trono con sus casi 60 metros de altura, todo en perfecto estado, apurando hasta las 5 de la tarde que era la hora de cierre. Después pasamos un rato en la explanada que hay frente al Palacio Real y que está ya junto a la unión del río Tonlé Sap con el Mekong (se llama Royal Palace Park) y comenzamos a recorrer el animado paseo fluvial de la ciudad cruzándonos con locales y turistas, con grupos haciendo aerobic, otros bailando, alguno de monjes budistas ataviados con sus hábitos naranjas, muy entretenido todo desde luego, para disfrutarlo con calma y dedicarse a observar a la gente.

Silver Pagoda
Silver Pagoda
Detalle dentro del recinto  del Palacio Real
Detalle dentro del recinto del Palacio Real

Con el calor que había (llegando a superar los 40º C, a lo que ya estábamos acostumbrados) y una alta humedad con el río al lado, había que tomarse un respiro de vez en cuando, destacando la recomendable cadena de heladerías (vimos varias por la ciudad) “The blue pumpkin”, con locales climatizados y unos sofás donde era fácil relajarse. Continuamos por el paseo (hacia el norte) fijándonos en los precios de las numerosas agencias que hay por la zona para ir a Vietnam (barco o bus) así como del visado (que rondaba desde los 56 $=41,20 € a los 60 $=44,15 € tardando varios días), aunque nuestra idea era ir directamente a la embajada de Vietnam (fuimos el día 8 en el que detallo esta información). Durante todo el paseo las opciones para comer y tomarse algo son innumerables, poniendo las cartas fuera y bien visibles y con el personal de cada sitio invitándote a pasar de manera muy amable siempre. En el extremo norte (me refiero a donde ya los bares y restaurantes se acaban, pues el paseo pegado al río continúa) y un poco al interior está el templo de Wat Phnom y que destaca bastante pese a no estar muy bien iluminado (ya era de noche).

Pagodas y jardines en el Palacio Real
Pagodas y jardines en el Palacio Real
Flor en uno de los jardines del Palacio real
Flor en uno de los jardines del Palacio real

Cenamos de regreso en la terraza de un restaurante en mitad del paseo, unos sandwiches, calamares y limonadas por 10,40 $=7,65 € los dos. Desde aquí al alojamiento habría una media hora andando, así que negociamos un tuk-tuk a la guesthouse bajando el precio inicial hasta los 2 $=1,47 €. Como impresión Phnom Penh nos pareció una ciudad tranquila y agradable, en contra de la opinión de otros viajeros con los que hablamos que decían que tenía poco que ver y que con pasar uno o dos días habían tenido suficiente.


DÍA 7 (32)- 01/05/13 CONOCEMOS EL DURO PASADO CAMBOYANO

Módulo de la prisión S-21
Módulo de la prisión S-21

Tras gestiones en la lavandería y embajada de Vietnam, a la que volveríamos al día siguiente, nos acercamos a la primera visita del día, la prisión de Tuol Sleng (S-21), que fue uno de los centros de tortura de los Jemeres Rojos. El régimen conocido como los Jemeres Rojos, dirigidos por Pol-Pot, fue capaz de aniquilar a ¼ de la población del país desde 1975 hasta 1979, en otro episodio genocida de la humanidad, por lo que sabíamos que lo que íbamos a ver sería duro. Primero visitaríamos la prisión S-21 y de allí a los Killing Fields (Campos de la muerte) de Choeung Ek que están a las afueras de la ciudad. La entrada a la prisión son 2 $=1,47 € pudiendo visitar los tres pabellones y el patio con explicaciones detalladas de lo que sucedía en cada lugar, las celdas diminutas donde los detenidos malvivían, métodos de tortura para conseguir confesiones y una multitud de exposiciones con todo tipo de fotos, nombres de desaparecidos e historias personales de asesinados y de los 7 supervivientes que pudieron escapar cuando el régimen se desmoronaba.

Minúsculas celdas
Minúsculas celdas
Con D. Chum Mey
Con D. Chum Mey

Este es uno de esos lugares que la gente recorre en silencio, comentando con voz baja y observando y leyendo las explicaciones (en camboyano e inglés), sin escucharse bromas o risas de ningún tipo, de hecho, la gente que sea especialmente sensible tendrá que pasar por alto algunas fotografías. Si uno lee todas las historias la visita se alarga un buen rato, así que elegí algunas y sobre todo una me llamó la atención, la de un tal Chum Mey al que acusaron de pertenecer a la CIA (y eso que ni siquiera conocía de su existencia), fue torturado hasta que confesó y durante la huida tuvo que presenciar como mataban a su mujer y a su hijo de meses de edad, ahí es nada. Para nuestra sorpresa, ya al salir, D.Chum Mey estaba en un pequeño puesto vendiendo un libro en el que cuenta toda su historia, con toda la tranquilidad y la mejor de sus sonrisas, no sé si estará ahí habitualmente pero desde luego compré el libro (“Survivor”, en inglés) por 10 $=7, 38 €, nos hicimos una foto y me lo firmó. Justo en la puerta de Tuol Sleng negociamos con un tuk-tuk para que nos llevara a los Killing Fields que están a unos 15 kms al suroeste ya en las afueras de Phnom Penh, el conductor empezó tirando por lo alto y al final quedamos en 10 $=7,38 € para que nos llevara, nos esperara mientras visitamos el lugar y nos trajera después al alojamiento directamente.

Estupa central de Choeung Ek
Estupa central de Choeung Ek

Durante el trayecto pudimos ver cómo son los barrios periféricos, ya algunos con calles sin asfaltar, construcciones más bajas, diferentes al centro, pasando por una zona de restaurantes que invitaba a probar la carne de perro (que tanto en Camboya como en Vietnam es posible encontrar) sin que la idea de hacerlo nos llamara la atención. Una vez en los Campos de la muerte de Choeung Ek pagamos la entrada de 2 $=1,47 € y otros 3 $=2,21 € por una completa audioguía en castellano que es realmente recomendable para no dejarse ningún detalle, en total 5 $ que según ponía en los tickets se utilizan tanto para el mantenimiento del lugar como para diferentes proyectos de apoyo a jóvenes y mayores camboyanos con pocos recursos.

La visita a este lugar es sobrecogedora, pudiendo alargarse la visita con la audioguía, que es muy extensa. Cuenta cómo llegaban aquí los prisioneros y se va deteniendo en cada una de las penosas estaciones como fosas comunes, restos óseos, almacenes de dudoso uso y el árbol del exterminio, un ejemplo extremo de locura colectiva donde individuos del régimen mataban a bebés golpeándolos contra el árbol, bebés que por definición no pueden ser enemigos de nada y que además eran de su propia raza y de su propio pueblo, sólo eran hijos de personas acusadas de traición por los Jemeres Rojos. Escuchar esta explicación pone los pelos de punta como poco, finalizando la visita en la estupa conmemorativa a las víctimas, cuyo diseño y significado queda reflejado en la audioguía.

Carteles explicativos de los Killing Fields
Carteles explicativos de los Killing Fields

La verdad es que tardamos más de lo esperado y yo no sabía si el conductor del tuk-tuk no se habría cansado ya (aunque no le habíamos pagado todavía, por supuesto), pero no, allí seguía, y como eran casi las 4 de la tarde todavía teníamos que comer, en uno de los restaurantes que hay junto a la entrada principal del recinto, pollo al curry con arroz muy bueno por 8 $=5,90 € los dos con agua de beber mientras charlábamos de otros temas diferentes. Regresamos a nuestro alojamiento con ganas de descansar por la tarde, pagamos a nuestro paciente chófer y ya más tarde cenamos en la misma hamburguesería del primer día por 5,90 $=4,32 €. Igualmente, añadimos una noche más en el alojamiento (6 $=4,41 € en la misma habitación) al alargar la estancia en la ciudad, ya que había que gestionar el visado para Vietnam.

La reflexión sobre lo visitado era inevitable, y si bien lo visto fue duro y desagradable, considero que es esencial que estos lugares existan y expliquen todo tal y como sucedió para que, en la medida de lo posible, no se repitan episodios similares en el futuro. 


DÍA 8 (33)- 02/05/13 JORNADA DE DESCANSO Y GESTIONES EN PHNOM PENH

Mercado central
Mercado central

Como si de una gran vuelta ciclista por etapas se tratara, hace falta un día de descanso de vez en cuando en un viaje tan largo, así que hoy nos dedicaríamos a organizar nuestro paso al siguiente país, Vietnam, y a pasear y ver algo más de la capital de Camboya. A las 9 de la mañana estábamos puntuales en la embajada de Vietnam para tramitar el visado, resumiendo la información al respecto de forma clara.

Información sobre la obtención del visado para Vietnam en la embajada de este país en Camboya:

La dirección de la embajada es 440-A Monivong Bulevard y está al sur de la zona centro de Phnom Penh, existiendo una oficina anexa a la embajada con acceso directo desde dicha calle con la única función de tramitar visados. Una vez dentro hay dos opciones junto a la de hacerlo desde España para el visado de entrada única al país, que tiene un mes de validez:

A) Visado a tramitar en uno o dos días, por lo que hay que dejar el pasaporte y recogerlo el día que se indique, el año 2013 costaba 60 $=44,30 €. En las agencias que hay por la ciudad hacían el mismo servicio recogiendo el pasaporte con precios entre los 56-60 $, pudiendo llegar a salir mejor que en la propia embajada sin que haya leído o escuchado nunca casos de fraude en dichas agencias.

B) Visado a tramitar de manera inmediata, que es por el que optamos para no perder más días, costaba en ese momento 70 $=51,67 € y tardaron no más de quince minutos una vez rellenos los formularios y entregada la fotografía tamaño carnet necesaria (cosa que también hay que hacer en la opción A).

C) DESDE ESPAÑA: con antelación suficiente se puede solicitar el visado a la embajada de Vietnam en España (dejo el enlace), lo mejor es consultar la web y contactar con ellos para conocer plazos de entrega, tasas y documentación necesaria.

Monumento de la Independencia
Monumento de la Independencia

Regresamos andando a paso tranquilo al centro, pasando por el Monumento de la Independencia (en el centro de una enorme rotonda), que aunque se construyó en 1958 imita el estilo jemer clásico de Angkor y está decorado con numerosas banderas del país, tras lo cual encontramos otra heladería “Blue Pumpkin” donde nos metimos a refrescarnos con el aire acondicionado y unas limonadas y a no hacer nada durante un buen rato. A continuación, subimos por la calle 51 (paralela a la arteria principal Norodom Bulevar que une el Monumento de la Independencia con el templo Wat Phnom), que está llena de locales y restaurantes hasta llegar al mercado central, llamado Phsar Thmey y con forma de “x”.

Descanso en "The Blue Pumpkin"
Descanso en «The Blue Pumpkin»

Comimos en un pequeño y moderno centro comercial (Sorya Mall) que está justo antes de llegar al mercado central y en la misma calle 51, coincidiendo con una pareja de Badajoz con dos hijos que vivían en Pekín enseñando español y comiendo juntos unos menús de sandwiches de pollo a 3,40 $=2,51 € cada uno. Fue un encuentro agradable y con una conversación muy animada, tras lo cual paseamos por el mercado entre puestos de fruta, ropa y recuerdos principalmente y otro paseo de unos 10 minutos hasta el albergue recogiendo la ropa de la lavandería antes de llegar.

Monjes en el paseo fluvial (foto del día 6)
Monjes en el paseo fluvial (foto del día 6)
Gente bailando en el paseo fluvial (foto del día 6)
Gente bailando en el paseo (foto del día 6)

Al anochecer nos vamos andando (unos 20 minutos) al paseo fluvial, que estaba tan animado como el otro día y comparando otra vez precios de agencias para el viaje a Vietnam, finalmente nos decantamos por llegar navegando por el Mekong y en el barco lento (unas 6 horas de viaje), comprando el billete en una agencia de la compañía “Delta Adventures” por 12 $=8,86 € cada uno, que es el mejor precio que vimos en esta modalidad (mejor que los del propio alojamiento que también hacía de agencia, como suele ser habitual). Aparte de esto se podía ir en barco rápido o autobús. Cenamos un uno de los muchos locales un buenísimo “Loc Lac”, que viene a ser carne de ternera con algunas verduras y una salsa especial típica de la zona que nos costó 12,50 $=9,23 € los dos, tomando después alguna copa en un pub que estaba bastante animado y con terraza y regresando al albergue en tuk-tuk por 2 $=1,47 €, el mismo precio de la otra vez después de negociar, por supuesto.


DÍA 9 (34)- 03/05/13 A VIETNAM NAVEGANDO POR EL MEKONG

Probando los grillos
Probando los grillos

A las 7:30 nos estaba recogiendo una furgoneta (incluida en el precio del “slow boat” o barco lento) para llevarnos al muelle, que está en pleno paseo fluvial de la capital camboyana, aunque debido a una avería en el barco nos dejaron (después de recoger a más gente) en la oficina de la compañía. Como estábamos cerca del mercado central (Phsar Thmey) nos dijeron que nos llevaban allí por si queríamos dar una vuelta a lo que accedimos pese a que lo visitamos el día anterior, la nueva hora de salida sería a las 11 de la mañana. Fuimos todos allí y paseamos pidiendo algo de comer y charlando, el variopinto grupo estaba formado por dos chicas francesas, un italiano, un noruego y un alemán, después regresamos a la oficina a hacer tiempo, llegando a probar unos grillos fritos que el italiano llevaba, por lo menos pasamos un buen rato.

Dejando atrás Phnom Penh
Dejando atrás Phnom Penh

Cuando llegó la hora nos trasladaron al barco, que finalmente debido a la avería fue en uno que iba un poco más rápido y por lo tanto tardaría menos, desde las 12 de la mañana que salimos hasta las 6 de la tarde, es decir 6 horas de navegación (incluido lo que se tarda en cruzar la frontera) hasta la población vietnamita de Chau Doc. El ambiente a bordo fue bueno, no en vano ya habíamos tenido la mañana para hacer confianza, hay que destacar que sólo se pueden comprar bebidas y bolsas de patatas en el barco (menos mal que en el mercado habíamos comido algo), aunque de espacio y comodidad está bien, pudiendo ir dentro o fuera en la proa o en la popa, por supuesto también tiene baño. En esta zona el río Mekong es más ancho de lo que era en Luang Prabang (Laos), pudiendo ver el paisaje de las dos orillas mientras nos cruzábamos con todo tipo de embarcaciones locales de pesca o transporte de mercancías y disfrutando de la brisa que aliviaba el calor que hacía. Tardamos un poco más de 4 horas en llegar al puesto fronterizo que explico a continuación.

Información del paso fronterizo fluvial de Vinh Xuong (entre Camboya y Vietnam por el río Mekong):

Caseta vietnamita del puesto fronterizo
Caseta vietnamita del puesto fronterizo

Llegamos al muelle del puesto camboyano, donde andamos hasta una caseta de inmigración en la que nos pusieron el sello de salida. Después embarcamos de nuevo y navegamos apenas dos minutos (en tierra de nadie, o como suelo decir en la línea del mapa) hasta llegar al muelle de la caseta vietnamita, donde igualmente bajamos, comprobaron que todos teníamos el visado en el pasaporte (antes he explicado cómo conseguirlo) y nos pusieron el sello de entrada. Como veis muy sencillo sin que tuviéramos ningún problema, salvo la insistencia de una vietnamita en que le cambiáramos dinero pero a 1 $=20.500 VND (Dong vietnamita) cuando el cambio oficial era d 1 $=20.947 VND en ese momento, así que apenas cambiamos una pequeña cantidad a la espera de probar en bancos o casas de cambio al día siguiente (que efectivamente fue mejor). En todo el proceso tardaríamos una media hora más o menos. Por último, hago constar que se puede conseguir el visado para Camboya en este puesto fronterizo si se viene en sentido contrario.

Navegando por el Mekong
Navegando por el Mekong

Una vez hechos los trámites navegaríamos una hora más hasta llegar a Chau Doc, pero ya es otra historia y otro relato que os invito a descubrir tanto si vais a visitar Vietnam como si simplemente os queréis “dar una vuelta” por el país. Nos despedíamos así de una breve pero intensa estancia en Camboya, un país al que le queda un largo camino por recorrer pero que está en auge y donde el turismo puede jugar un papel positivo. Sinceramente no me hubiera importado estar más tiempo y descubrir otras zonas menos conocidas como la costa, que quizás esté menos masificada y tenga poco que envidiar a la de otros países cercanos, pero como no estuve…quien sabe, a lo mejor en otro viaje. Aquí os dejo como de costumbre los enlaces para volver a Siem Reap o seguir a Vietnam.

Deja un comentario