TANZANIA

Dado que tanto Miriam como yo buscábamos alguna experiencia diferente, enseguida nos fijamos en Tanzania, uno de los mejores lugares del mundo para observar fauna salvaje en sus famosos parques nacionales, con el Serengeti a la cabeza. Además, la idea sería combinar el safari con la isla de Zanzíbar, buscando relajación y playas con aguas transparentes.

La decisión fue sencilla gracias a la estabilidad que ofrece el país, con ausencia de conflictos importantes desde su independencia, las ganas de profundizar en el continente africano (para Miriam la primera vez) y el excelente precio del vuelo que encontramos, si bien el presupuesto final sería superior a otros viajes por el safari, principalmente.

Echándose la siesta

Con una variopinta oferta de actividades y paisajes, pasamos de la sabana africana típica de los documentales a bucear en arrecifes y tumbarse a la bartola en la arena, sin olvidar la región del Kilimanjaro, la montaña más alta de África, a la que, por tiempo sobre todo, no nos animamos a subir. Sus habitantes son amables y tranquilos por lo general, si bien, como ya pude experimentar en Senegal, pesados a la hora de intentar vender cosas por las calles, sin llegar a ser agobiantes, lo que quiere decir que normalmente, tras un amable “no me interesa” o similar, no insistían más. Hacer constar que existe una gran diversidad de grupos étnicos, muchos de ellos con sus propios idiomas, siendo los más populares los masai, a los que vimos en el safari y en Zanzíbar.

La típica acacia de la sabana

Entrando en la habitual parte práctica, el clima es especialmente influyente para el safari. Viajamos a mediados de octubre (2017), siendo el final de la estación seca, lo que favorece el tránsito por los caminos y la observación de animales en zonas con agua. Igualmente, dado que pueden aparecer las primeras lluvias, se encontrará menos visitantes que en los meses previos. Las lluvias suelen ser de finales de octubre a diciembre y de marzo a junio, siendo más fuertes las del segundo período. La estación húmeda también cuenta con ventajas, como el cambio de los colores en los paisajes o una menor densidad de turistas, así que, para gustos colores en este aspecto. Habitualmente, las temperaturas son agradables, subiendo un poco más en Zanzíbar y bajando en las partes altas.

De la comida destaca la influencia árabe e india, sobre todo en la isla, donde las especias abundan, encontrando platos como curris, así como una gran variedad de frutas tropicales. Los idiomas oficiales del país son el suajili y el inglés, cuenta con más de 63 millones de habitantes y en el ámbito religioso es mayoritariamente cristiano (sobre dos tercios) y musulmán el resto, cosa que se invierte en Zanzíbar, claramente islámica.

Requisitos de entrada, moneda y recomendaciones de viaje: en caso de ser español se necesitará el pasaporte en vigor y obtener un visado, pudiendo hacerse online (enlace a la web oficial) o presencialmente en varias fronteras, entre la que está el aeropuerto de Dar Es Salaam, siendo ésta nuestra elección. El visado de turista tiene una validez de 90 días y un coste de 50 $=42,73 €. 

Chelines tanzanos

La moneda oficial es el chelín tanzano (TZS), siendo habitual encontrar precios de algunos alojamientos y de los safaris sobre todo en dólares americanos ($), e incluso euros (€) en alguna ocasión. Los tipos de cambio en octubre del 2017 eran de 1 €=1,17 $ y 1 €=2.638 TZS en xe.com. Las tarjetas de crédito serán admitidas en algunos lugares y en las ciudades se encontrarán cajeros, pero lo recomendable es llevar efectivo suficiente, en nuestro caso tanto € como $ ya desde España.

En lo que a las recomendaciones de viaje se refiere, Tanzania es un país bastante seguro para los estándares africanos, por lo que con tomar las precauciones básicas no se debería tener problema. Como de costumbre, un seguro de viaje será esencial por lo que pueda pasar, pagando 82 € los dos con AXA para este en concreto. No existen vacunas obligatorias, pero sí muchas recomendaciones, como la fiebre amarilla o estar al día de las hepatitis. Igualmente, hay riesgo de malaria, motivo por lo que el repelente de mosquitos o el tratamiento preventivo no deben faltar. Lo mejor para estar actualizado será ojear la web del Ministerio de Exteriores de España y acudir a las consultas de sanidad exterior para el tema sanitario.  

Itinerario: entrando por el aeropuerto del Kilimanjaro, safari por los principales parques naturales desde Arusha durante 6 días, otros 3 en la zona de Moshi, en las faldas de la montaña más alta del continente, breve visita a Dar Es Salaam y una semana en la isla de Zanzíbar. Junto a vuelos y traslados, un total de 19 días, tal y como se puede ver en el mapa.

Se puede agrandar

Transporte: vuelo principal Valencia-Dar Es Salaam con escala en Estambul, de Turkish Airlines, por 486 € cada uno ida y vuelta. Además, vuelo interno Dar Es Salaam-Kilimanjaro de la compañía local Precision Air, con aviones de hélice impecables, pagando 80 € por cabeza sólo ida.

Para los traslados durante el viaje usamos el bus desde Arusha a Moshi y a Dar Es Salaam, el barco para entrar y salir de Zanzíbar, y taxis para movernos por la isla. Reflejo aquí los más significativos, siendo los precios por persona y trayecto:

  • Bus Arusha-Moshi → 3.000 TZS=1,14 € (algo más de 2 horas, bus lleno y gente de pie en el pasillo).
  • Bus Moshi-Dar Es Salaam → 30.000 TZS=11,37 € (compañía Dar Express, 10:30 horas con el atasco de entrada, bus en buen estado con asientos numerados).
  • Ferry Dar Es Salaam-Stone Town (Zanzíbar) → 35 $=29,91 € (en clase económica, casi 2 horas, catamarán rápido en muy buen estado).
  • Taxi por Zanzíbar para ir por libre → 60 $=51,28 € todo el día, lo compartimos con una pareja sudafricana.

A esto habría que sumar taxis para desplazarnos al aeropuerto o estación de buses en Dar Es Salaam y algún otro de traslado por la isla, así como excursiones organizadas tanto en Moshi como en Zanzíbar, de los que se habla en su momento.

Vehículo de Sunny Safaris

Capítulo aparte merece el safari, que obligatoriamente debe ser organizado, sin poder ir por libre. Es fundamental elegir una compañía fiable, pues de no ser así la experiencia puede ser muy diferente. Arusha es la ciudad de salida y llegada de prácticamente todos los operadores. En nuestro caso y tras una larga búsqueda, nos quedamos con 3 opciones, Tabia Safaris (en español), Safari Makers y Sunny Safaris (estos dos últimos en inglés). Los precios no distaban mucho de una a otra, optando por mejores opiniones por Sunny Safaris, ya que no nos importaba hacerlo en inglés.

La experiencia fue muy buena y nuestro guía, John, fantástico. Existían 3 opciones de alojamiento, una más sencilla, la intermedia y otra superior, ascendiendo el precio final de la opción media por un safari de 6 días y 5 noches, con vehículo para nosotros, alojamientos, comidas y entradas a los parques incluidos a 1.965 $=1.679 € por persona, de los que pagamos un 50% al contratarlo en internet, y el 50% restante a la llegada en la oficina de Arusha. Los únicos extras que pagamos aparte fueron las bebidas y propinas. Durante el relato encontraréis una descripción más amplia de todo ello.

Alojamiento: además de los del safari, ya incluidos, reservamos 6 noches en el Simba Beach de Zanzíbar por 410 $=350,43 €, así como otras 2 noches en Moshi, 2 en Arusha y 1 en Dar Es Salaam, que sumaron otros 217,50 $=204,50 € en habitación doble con desayuno incluido. Todos los reservamos en Booking y se detallarán en sus correspondientes capítulos. En general estuvieron bien, siendo el de Arusha el más justito de todos ellos.

Con poco más que añadir, os invito a aventuraros en un viaje muy singular y diverso, con 3 escenarios muy diferenciados que a su vez serán los capítulos en los que se divide el relato, ¡sed bienvenid@s pues! 😊

1.- SAFARI
2.- MOSHI
3.- ZANZIBAR

Deja un comentario